lunes, 19 de mayo de 2014

Modelar la sociedad


La sociedad y la democracia dominicana, en términos generales, atraviesan, en los actuales momentos, por una profunda crisis de inversión de valores, la cual se manifiesta en los altos índices delincuenciales, y altos niveles de corrupción pública y privada, así como una carencia manifiesta de credibilidad en la justicia y en las instituciones democráticas, y los actores políticos de parte de los ciudadanos en su conjunto.

Esta crisis se debe, de manera básica, entre otros factores no menos importante, al drama social de vivir en el siglo xxi con el mismo traje institucional, filosófico, ideológico y doctrinario de sociedades y naciones del siglo xvii. La sociedad de hoy carece de pensadores, de ciudadanos, de hombres y de líderes capaces de articular un constructo filosófico, ideológico que encarnen la deuda y la problemática social, económica, y cultural actuales… desde una perspectiva holística teniendo como eje el conjunto de necesidades del ser humano.

La sociedad de hoy se ha divorciado del quehacer filosófico y ha abandonado el estilo de vida centrado en principios y valores éticos y morales, en tanto el liderazgo institucional y político carece de formación académica, intelectual, filosófico y científico, en adición a carecer de una propuesta de nación orientada a generar riqueza y empleos productivos.

Hemos abandonado, como sociedad, la escuela, la filosofía, la literatura, y los hábitos de estudios para centrarnos hacia la búsqueda de riqueza sin esfuerzo empresarial, y a quebrantar el pudor de las mujeres del entorno social que nos rodea. El liderazgo de hoy parece un actor del bajo mundo.

En ese contexto creo que nos espera un gran reto y es el de trabajar para modelar la sociedad, de hoy, en términos éticos, y morales, promoviendo, para ello, un conjunto de principios y valores sociales que garanticen a los ciudadanos y a los gobernantes entender que solo es posible alcanzar la grandeza, como nación, si llevamos y mostramos conductas de vidas ejemplares para todo el conjunto de la nación.

Modelar y organizar la sociedad, en términos éticos y morales, es una tarea de todo y para ello se hace necesario erigir un conjunto de escuelas filosóficas, políticas, empresariales, y éticas para forjar y formar al ciudadano y al liderazgo político e institucional con miras a garantizar la dialéctica adjetiva del desarrollo humano integral de la nación…

Nos hace falta crear y articular un modelo de sociedad, basada en principios y valores morales… y para ello hace falta un liderazgo filosófico, ideológico y doctrinal comprometido con el desarrollo de la nación a través de la generación de riqueza y empleos productivos.



Miguel Ángel Severino Rodríguez

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