domingo, 18 de junio de 2017

Partidos, Escuelas de Corrupción e Impunidad



Los partidos, políticos, han sido definidos como aquella entidad de interés público cuya finalidad es a de promover la integración y participación de los ciudadanos desde una perspectiva democrática en tanto ser garante y vía de la integración y representación territorial en la conducción del Estado nacional y local.

En teoría los ciudadanos, políticos, comparten intereses, sectoriales, visiones de la problemática territorial, principios valores, propuestas, proyectos y programas y objetivos compartidos. Los partidos constituyen la herramienta, plataforma, para alcanzar y ejercer el control del Estado, gobierno con el deliberado propósito de llevar a la práctica un conjunto la filosofía institucional respecto al estadio del desarrollo territorial.

Si bien es cierto que la historia de los partidos, facciones, han existido desde siempre, no es menos cierto que  el partido político, como lo entendemos ahora, es una construcción del siglo XIX en el Parlamento de Gran Bretaña con la organización estructural de los Tories y los Whigs en el Partido Conservador y Liberal respectivamente.

Pero, que nos queda como legado de los partidos del siglo xix?

Los partidos políticos del siglo xxi son una maquinaria, un modelo, donde la anarquía, la autoridad caudillesca, la corrupción y la impunidad imponen su dominio a favor de una casta que ha devenido a devorar todo vestigio de democracia, valores, y principios morales y convivencia ciudadana. El modelo y la estructura vertical de dirección despojan al ciudadano, militante, de toda voluntad, potestad, competencia, derechos y deberes sociales, institucionales, democráticos, y políticos…

Sin proceso de trabajo formativo, desprovisto de doctrinas, ideologías, principios y valores, éticos y moral, los partidos han devenido en ser maquinarias electorales al servicio del cohecho, la prevaricación, el nepotismo, la corrupción y la impunidad, pura y simple, a lo interno y desde el Estado, gobierno. Pobreza, miseria, delincuencia a granel, y pobres constituyen los mejores resultados, baratos y caros, de la vida partidaria y el modelo democrático que pregonan.

De manos de la vida partidaria el Estado, el mercado, han sido convertidos en instrumentos eficaces del subdesarrollo, la miseria, y la pobreza colectiva..

Todavía, bien puede ser barato y rentable eliminar a los partidos, y reducir el costo social, político y financiero que representan para el ciudadano, pueblo, el mercado y toda la sociedad, productiva, en su conjunto. Estamos a tiempo para pensar y erigir un nuevo modelo ciudadano partidario, horizontal, eficaz y eficiente y de bajo perfil costosiano, y sobre todo de alta rentabilidad moral y desarrollo territorial.


Los partidos han hecho de los valores, principios y la propia ciudadanía un mercado de intereses, compra y venta de conciencia, barato.

Los males y peores vicios de la sociedad del siglo xxi tienen pasaporte político, partidario..

El estadio del subdesarrollo colectivo es el activo más preciado de un modelo político envejecido, desgastado, y que hoy, más que ayer, pide, a gritos, la sociedad, toda, su desaparición.

Un Estado, Poder, Ciudadano es la esperanza, sueño, de un despertar colectivo que exhibe, con orgullo, la conciencia moral de una población, que el colectivo verde, desahoga sus ansias democráticas y de desarrollo conculcado por un ‘’liderazgo’’ estercolero que regentea la existencia de un modelo partidario que se resiste a toda muerte institucional, bien ganada en demasía.

La misión histórica de los partidos políticos ha tocado fondo.. querer prolongar su existir es un pecado y la peor afronta moral ciudadana.

La sociedad, toda, del siglo xxi asiste al entierro de los partidos como expresión, institucional, de la participación democrática y el sueño, truncado, del estadio del desarrollo territorial..

A las aulas del estadio moral ciudadano..


Miguel Angel Severino Rodríguez

sábado, 3 de diciembre de 2016

El (sub)desarrollo y las ideologías del mercado



La problemática que afecta al mercado, a los agentes productivos (empresas, familias), a los gobiernos locales, al Estado / gobierno, y al conjunto de organizaciones entramadas a las cadenas de valor agregado del territorio es primera, en términos históricos, que las teorías, las instituciones, los modelos, sistemas, la ciencia, la tecnología, la filosofía, y las propias ideologías.

La problemática fue, y es, consustancial a la aparición del hombre, en sociedad, y si se quiere, primero que la educación, que la familia, que la escuela, que la universidad, que la ciudad y que el desarrollo.

La problemática ha estado presente durante todo el devenir histórico, y ha sido un testigo, mudo, en tanto ha evolucionado junto al saber territorial, a la ignorancia del investigador, de la ciencia, y de la innovación, de la tecnología, de las ideologías y de la propia filosofía, y el pragmatismo.

La problemática ha evolucionado con el tiempo y ha estado presente en cada estadio del desarrollo y el subdesarrollo. Sin embargo, hoy hemos creado y dimensionado la problemática, histórica, y la incomprensión o la falta de entender la primera y su contexto, actores, consecuencias, en la reprogramación y en el abordaje de parte de los diseñadores de políticas públicas desde el Estado, los gobiernos locales, el mercado y los centros universitarios, de investigación e innovación.

Pero, lo que conmueve y llama la atención, de expertos, es leer y oír a teóricos acusar a las teorías de las instituciones e ideologías de ser los responsables del estadio del (sub)desarrollo en que vive la sociedad, en pleno siglo xxi. Esta perspectiva lo que logra es sumar a la problemática la carencia de comprensión, respecto a ella, de parte de los expertos y su incapacidad para aplicar los instrumentos y herramientas de que dispone la ciencia, y la filosofía, pero sobre todo, del saber territorial y de la ignorancia. Intentar abordar o resolver la problemática sin partir de su estructuración, diagnostico, de manera holística, corporativa, y plantear respuestas ideológicas es una inmadurez epistémica,  atractiva e ineficaz, reduccionista por demás, de la ingenuidad cognitiva del siglo xxi.

Veamos.

Adam Smith, economista, filosofo escocés (siglo xviii) es uno de los primeros, teóricos, en plantear, si se quiere, la importancia de la problemática al dar validez y categoría filosófica y  carácter a lo cotidiano, saber territorial, y a la ignorancia del investigador, claro desde otra perspectiva para la época. Smith desarrolla sus teorías, sobre el mercado (riqueza) a partir de la división del trabajo, el mercado, la moneda, la naturaleza propia de la riqueza, el precio de las mercancías en trabajo, los salarios, los beneficios y la acumulación patrimonial, llamado, de manera impropia, por unos, acumulación del capital.

El desarrollo es un proceso, no un producto terminado ni un fin en sí, per se. El desarrollo es posible, un estadio, desde la perspectiva del mercado y dinámica comercial, agroindustrial, empresarial. En él, mercado, intervienen tres actores estratégicos y fundamentales a saber: mercado, agentes productivos, y recursos productivos. Pero, más al interior de esta perspectiva tenemos que los agentes productivos son la familia, la empresa, el Estado / gobierno, los gobiernos locales, para simplificar. Por otro lado los recursos productivos, estratégicos, son la mano de obra, calificada a partir de un saber productivo, el capital y la tierra.

En este contexto como puede apreciarse sobran las ideologías, las teorías de las instituciones, entre otros fenómenos, problematizados y propio del siglo xxi.

Ahora bien, si cabe otra pregunta, filosófica por demás.

Por cuáles razones, en pleno siglo xxi, la pobreza, los pobres y la miseria se reproducen de manera exponencial? Sin bien parece ser comprensible y simple la pregunta no es menos cierto que la respuesta la hemos dejado fraguada en el olvido, sentada, y en los archivos de un modelo ignorante que multiplica errores inocentes ante la mirada de una sociedad que presume de ser la arquitecta de la era, época, de la investigación, la innovación y del desarrollo.

Pero, el problema es muy simple y por ello no ha sido reconocido un grupo de pensadores dado a la tarea inconclusa del estudio y diseño de políticas públicas para el desarrollo en el contexto del Estado posguerra desde la Cepal, ONU, BM, BID, FMI entre otros organismos multilaterales, anacrónicos, desde la perspectiva de la planificación prospectiva para el desarrollo..

El (sub)desarrollo no tiene nada que ver con las ideologías, la ciencia, o las teorías de las instituciones. La pobreza, miseria y los pobres han crecido en virtud de que cada vez menos familias pasan al estadio superior del mercado en calidad de agentes productivos. Sobre todo, que es el mercado la fuente originaria, urbana (y rural), ideal y única, para generar riquezas, ingresos, y empleos productivos de manera permanente. Es el mercado la fuente de riquezas para alimentar las finanzas públicas del Estado, vía la estructura tributaria, y por igual para las finanzas municipales.

Una nación donde en la mayoría de los territorios (provincias, municipios y distritos municipales) entre el 56% y 93% de las familias son pobres se hace necesario e indispensable procurar los causales en otras fuentes que no sean las ideologías. En el caso rural dominicano, para contextualizar un ejemplo, donde hay comunidades con el 93% o más de las familias pobres debido a que de los tres clásicos recursos, smithiano, que plantea la tesis de libro ‘’la riqueza de las naciones’’ , capital, mano de obra y tierra, estan fueran del alcance de las familias, pobres, que solo disponen del recurso tierra, abundante, y que al no tener título definitivo de propiedad carece de valor de mercado, y consecuencia no pueden ser sujeta del crédito bancario para obtener capital, un factor productivo neurálgico.

Carecer de título definitivo el recurso tierra dificulta a las familias dominicanas poder obtener o ser calificada por el sistema educativo, y ser parte del proceso de trabajo formativo que requiere la mano de obra para su inserción en el mercado.

Las ideologías, del mercado, capitalismo, socialismo, liberal, neoliberal, no agregan valor al mercado de trabajo. No generan riqueza, ni recursos productivos.

Culpar a las ideologías del subdesarrollo nacional como nación es un torpe ejercicio.

Volveremos sobre el tema

Miguel Angel Severino Rodríguez

Experto en desarrollo territorial

sábado, 19 de noviembre de 2016

La Inteligencia desde el siglo xxi..



Una vez abordada y conocida la noción, y acción, de inteligir, por supuesto, desde una perspectiva cogitiva, lógica y lingüística respecto a la problemática, per se, y, de parte del sujeto pensante, es viable, posible, cualificar y teorizar, y definir el término, y la función inteligencia. Pero, qué es inteligir la problemática, la entropía, el conflicto, el cáos, o la realidad compleja, y fractal?

Desde los clásicos, esta tarea es y ha sido un tanto descuidada, y opaco el corpus teórico, doctrinal y filosófico respecto a la misión que nos ocupa, objeto de estudio, en tanto definir, por igual, el macro epistémico de la inteligencia.  Pues, no ha estado claro, ni precisado, el objeto  de estudio de la función inteligir que no es otra que la de aprehender, construir, erigir, el conocimiento, saber, teórico, académico y filosófico entramado a una problemática y a un fin ulterior en el ámbito de la ciencia, epistémica.

Partiendo del marco conceptual como acción, verbo, función, tarea, proceso y modelo epistémico para aprehender el objeto, problemática, inteligir, inteligente, y toda la estructura, paradigma. La matriz teórica, de la inteligencia, nos obliga a repensar el adjetivo, su misión, y tarea y usos en el marco de la ciencia, y la academia.

La inteligencia ha sido tratada fuera de contexto. Los psicólogos la visualizan como una capacidad o recipiente, psíquico. Por otro lado, los matemáticos la erigen como una facultad, herramienta, abstracta para articular y responder y/o cuantificar problemas o matrices de carácter lógicos. Para otros pensadores, clásicos, es un instrumento que permite al intelectual abordar la problemática social y reflexionar sobre ella en una coyuntura dada y especifica.

Un tercer grupo de investigadores, pensadores, y cientistas, se refiere a la inteligencia como aquella circunstancia, o conjunto de condiciones, cualidades, y aptitudes complejas e innatas que operan en el sujeto de manera rentable y eficaz ante la crisis o situaciones fractalarias y específicas.

Y, un último grupo le asigna valor operativo. Es decir, la capacidad para articular, desarrollar y cumplir tareas gerenciales, trabajos o rutinas. Estos, como se puede apreciar, son quienes, por abulia cogitiva, han sesgado la función inteligir, característica del hombre de ciencia, académico, filosófico, e intelectual, por antonomasia, al reducirla a la mirada cotidiana del saber.

Un sector intermedio, arrinconado en la abulia del siglo xx, ha hecho de inteligir una matriz de múltiples supuestos aprestos e inteligencias. En ocasiones o siempre acuden a la categoría gramatical del adjetivo, lo que en teoría migueliana se le reconoce como proceso de adjetivación del saber. Sin embargo, olvidan o desconocen que adjetivar no es hacer ciencia en modo alguno.



Teóricos, sin experticias, se han dado a la tarea de descubrir, develar, la inteligencia a partir de la lingüística, o más bien de la categoría gramatical del adjetivo. Desde  perspectiva han derivado un sin números de inteligencias que cual adjetivos, meras rutinas, procuran la notoriedad, y a hombres de saber, y vaguedad simplista.

La inteligencia emocional, la inteligencia artificial, la inteligencia múltiple. Estas, inteligencias, entre otras,  son tan solo miradas y eslabones de un peregrinar que con denodado empeño han pretendido ocupar, sin lograrlo, el estadio superior del pensar en la epistemología, y la ciencia, en las tertulias académicas y en las rutinas filosóficas enhiestas de un marco teórico que va creciendo adulto, cognitivo.

Pero, dado que en la escuela filosófica, severiana, la ignorancia es una categoría epistémica, junto a la tensión entre el saber teórico, la problemática y el investigador, asumimos la tarea, operativa, de inteligir en una diversidad articulada, y comprensible, en un esfuerzo, una intencionalidad, aspiración, legitima, pero eficaz, de erigir una, la, praxis epistémica, marco teórico, del estadio superior del sujeto pensante. Esta realidad mas que reducir, a, la inteligencia el crea alas.

La inteligencia, ya sea vista como el eslabón superior, cogitivo, del sujeto pensante o como la capacidad o facultad de éste para aprehender la problemática, y el estadio de la ignorancia, es una hipótesis, y todo un presupuesto filosófico inconcluso. Abordar la inteligencia no es posible al margen de la incertidumbre, del caos, de la entropía, del conflicto, y de la crisis que aborda la realidad desde su propia existencia y su encuentro con el hombre, sujeto pensante.

La inteligencia en tanto no es un producto adjetivo no puede ser, por igual,  lineal, o un velero, extensión, oracional varado en el puerto del párrafo y el océano lingüístico.

El abisal cognitivo nos desafía y a la vez nos invita a navegar y a ir tras la profundidad teórica de la problemática, desde y en la ignorancia, en el contexto de un proceso a inteligir y permanente, riguroso e inacabado.

Volveremos..


Miguel Angel Severino Rodríguez 

La inteligencia desde el siglo xxi..




Una vez abordada y conocida la noción, y acción, de inteligir, por supuesto, desde una perspectiva cogitiva, lógica y lingüística respecto a la problemática, per se, y, de parte del sujeto pensante, es viable, posible, cualificar y teorizar, y definir el término, y la función inteligencia. Pero, qué es inteligir la problemática, la entropía, el conflicto, el cáos, o la realidad compleja, y fractal?

Desde los clásicos, esta tarea es y ha sido un tanto descuidada, y opaco el corpus teórico, doctrinal y filosófico respecto a la misión que nos ocupa, objeto de estudio, en tanto definir, por igual, el macro epistémico de la inteligencia.  Pues, no ha estado claro, ni precisado, el objeto  de estudio de la función inteligir que no es otra que la de aprehender, construir, erigir, el conocimiento, saber, teórico, académico y filosófico entramado a una problemática y a un fin ulterior en el ámbito de la ciencia, epistémica.

Partiendo del marco conceptual como acción, verbo, función, tarea, proceso y modelo epistémico para aprehender el objeto, problemática, inteligir, inteligente, y toda la estructura, paradigma. La matriz teórica, de la inteligencia, nos obliga a repensar el adjetivo, su misión, y tarea y usos en el marco de la ciencia, y la academia.

La inteligencia ha sido tratada fuera de contexto. Los psicólogos la visualizan como una capacidad o recipiente, psíquico. Por otro lado, los matemáticos la erigen como una facultad, herramienta, abstracta para articular y responder y/o cuantificar problemas o matrices de carácter lógicos. Para otros pensadores, clásicos, es un instrumento que permite al intelectual abordar la problemática social y reflexionar sobre ella en una coyuntura dada y especifica.

Un tercer grupo de investigadores, pensadores, y cientistas, se refiere a la inteligencia como aquella circunstancia, o conjunto de condiciones, cualidades, y aptitudes complejas e innatas que operan en el sujeto de manera rentable y eficaz ante la crisis o situaciones fractalarias y específicas.

Y, un último grupo le asigna valor operativo. Es decir, la capacidad para articular, desarrollar y cumplir tareas gerenciales, trabajos o rutinas. Estos, como se puede apreciar, son quienes, por abulia cogitiva, han sesgado la función inteligir, característica del hombre de ciencia, académico, filosófico, e intelectual, por antonomasia, al reducirla a la mirada cotidiana del saber.

Un sector intermedio, arrinconado en la abulia del siglo xx, ha hecho de inteligir una matriz de múltiples supuestos aprestos e inteligencias. En ocasiones o siempre acuden a la categoría gramatical del adjetivo, lo que en teoría migueliana se le reconoce como proceso de adjetivación del saber. Sin embargo, olvidan o desconocen que adjetivar no es hacer ciencia en modo alguno.

Teóricos, sin experticias, se han dado a la tarea de descubrir, develar, la inteligencia a partir de la lingüística, o más bien de la categoría gramatical del adjetivo. Desde  esta perspectiva han derivado un sin números de inteligencias que cual adjetivos, meras rutinas, procuran la notoriedad, a nombre del saber, y vaguedad simplista.

La inteligencia emocional, la inteligencia artificial, la inteligencia múltiple. Estas, inteligencias, entre otras,  son tan solo miradas y eslabones de un peregrinar que con denodado empeño han pretendido ocupar, sin lograrlo, el estadio superior del pensar en la epistemología, y la ciencia, en las tertulias académicas y en las rutinas filosóficas enhiestas de un marco teórico que va creciendo adulto, cognitivo.

Pero, dado que en la escuela filosófica, severiana, la ignorancia es una categoría epistémica, junto a la tensión entre el saber teórico, la problemática y el investigador, asumimos la tarea, operativa, de inteligir en una diversidad articulada, y comprensible, en un esfuerzo, una intencionalidad, aspiración, legitima, pero eficaz, de erigir una, la, praxis epistémica, marco teórico, del estadio superior del sujeto pensante. Esta realidad mas que reducir, a, la inteligencia el crea alas.

La inteligencia, ya sea vista como el eslabón superior, cogitivo, del sujeto pensante o como la capacidad o facultad de éste para aprehender la problemática, y el estadio de la ignorancia, es una hipótesis, y todo un presupuesto filosófico inconcluso. Abordar la inteligencia no es posible al margen de la incertidumbre, del caos, de la entropía, del conflicto, y de la crisis que aborda la realidad desde su propia existencia y su encuentro con el hombre, sujeto pensante.

La inteligencia en tanto no es un producto adjetivo no puede ser, por igual,  lineal, o un velero, extensión, oracional varado en el puerto del párrafo y el océano lingüístico.

El abisal cognitivo nos desafía y a la vez nos invita a navegar y a ir tras la profundidad teórica de la problemática, desde y en la ignorancia, en el contexto de un proceso a inteligir y permanente, riguroso e inacabado.

Volveremos..


Miguel Angel Severino Rodríguez 

martes, 8 de noviembre de 2016

Intelectual, una tarea inconclusa..



Desde los filósofos clásicos se viene hablando respecto al quehacer intelectual sin éxito alguno. Con la finalidad de retomar y colocar el tema desde una perspectiva actual  iniciamos, por encargo, la publicación de una serie de trabajos a la vez que damos una nueva dimensión e inteligimos el tema de manera profunda y amplia.

Invitamos a nuestros lectores e intelectuales, amigos, a profundizar y participar en la discusión de una tarea inconclusa..


Decir que intelectual es aquel que estudia y reflexiona respecto, y a partir, de la problemática y que a la vez comunica sus teorías en tanto procura influir o modelar la opinión pública nos parece carente de valor agregado, y cursis por demás.

Veamos.

Ante todo, es pertinente dimensionar la necesidad de conocer y estudiar la cadena de valor agregado, paradigma, del término objeto de análisis. Es  decir inteligir, inteligible, inteligente, intelecto e intelectual. Desde esta perspectiva es necesario replantear, estructurar y modelar un proceso de ideación que dé al traste con el corpus teórico, gnoseológico, de la inteligencia.

Inteligir

Inteligir es un verbo irregular que denota acción de cogitar, comprender, entender, aprehender, problematizar y teorizar (conceptualizar) la realidad dada. Dicho accionar es generado, por el sujeto,  a la vez que crea y erige un contexto técnico, académico, científico y filosófico. Es la manera como el sujeto pensante se apodera de la realidad y de cómo esta es captada y aprehendida a partir del acto de inteligir por los instrumentos de la inteligencia (proceso/sistema),  los sentidos.

La manera de cómo los sentidos inteligen la problemática, realidad, permite al sujeto generar, y cualificar las ideas y conceptos.. que dan forma y contenido a la plataforma teórica, científica, académica y filosófica del conocimiento.

Esta estructura y modelo de aprehender e inteligir el conocimiento de lado ha sido dado por los académicos, la ciencia y la filosofía tardía. Esta dinámica del proceso de inteligención, conjugación, desarrollo y uso del paradigma, categoría léxica, es una tarea tardía y pendiente y que hemos decidido abordar a solicitud del círculo literario de amigos.


Le ha tocado a unos la tarea de compartir en tanto otros inteligen la creciente necesidad de dar carácter y cuerpo teórico, y uso cotidiano en primera, segunda y tercera persona del singular y plural al verbo, inteligir. Esta actividad léxica, epistémica,  ha de enriquecer el acervo y erigir una cultura gnoseológica enriquecedora.

En tanto ellos inteligen de manera particular, yo,  intelijo a la finalidad de incoar un proceso que nos permita conjugar y desarrollar, y dar contenido y uso al paradigma, cadenas de valor agregado del término, inteligir.

Yo intelijo, tú inteliges, el intelige, nosotros inteligimos, ellos inteligen y vosotros inteligéis la problemática a estudiar.

Inteligencia

Es la capacidad cogitiva, lógica y lingüística, desarrollada por el sujeto pensante, de  comprender, entender, aprehender, problematizar, y teorizar (conceptualizar) una realidad dada. Esta, capacidad, se  genera (en el sujeto) desde una perspectiva creadora, académica, técnica, científica y filosófica.

Este estadio superior, la inteligencia, constituye, por decirlo así, toda una plataforma (proceso sistematizado, ideación) cognitiva que permite al sujeto pensante, a través de las herramientas de los sentidos,  construir y desarrollar las ideas, conceptos, teorías, hipótesis y el conocimiento en sentido general.

Intelectual

Es el sujeto, pensante, central y rector del proceso gnoseológico, y epistémico a partir de la aprehensión, cogitiva, del objeto, realidad (problemática). Este concepto, de intelectual, supera el estadio del atraso que lo refiere a un simple gestor de reflexiones y críticas a la realidad contemporánea..


Continuaremos..


Miguel Angel Severino Rodríguez

sábado, 5 de noviembre de 2016

De Decano a Rector la obra continúa

Proyecto Aula Magna
Antonio Medina Calcaño
Universidad Autónoma de Santo Domingo


De Decano a Rector la obra continúa


Varios grupos de académicos e intelectuales preocupados por el estadio tardío del subdesarrollo por el que atraviesa la nación, el Estado, la sociedad, el mercado y los agentes productivos han decidido, desde el seno de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, articular una propuesta rectora que convierta a la Universidad del Estado en un centro de estudio, investigación, innovación y desarrollo entramado al mercado, a los agentes productivos y a las cadenas de valor agregado del territorio.

Varios trabajos de investigación revelan que el actual modelo educativo es la cuarta razón por la cual en algunas comunidades del país más del 93% de las familias son pobres. Las otras tres razones la falta de mano de obra, calificada a partir de un saber productivo, la falta de acceso al capital, y la falta de titulación del recurso productivo tierra.

El modelo educativo urbano impacta de manera negativa en los recursos productivos y de manera especial en la mano de obra, calificada, pues se centra en un proceso docentista y titular. Lograr un título universitario, desvinculado por demás de la problemática agropecuaria, agroindustrial, y comercial en sentido general, se ha convertido en un objetivo, esfuerzo,  improductivo que lo único que logra es erigir la categoría, nueva, laborar de técnicos y profesionales sin saber productivo.

Cientos de estudiantes de intermedia, bachillerato, técnico vocacional, y universitario que no logran insertarse al mercado productivo durante su estancia en las aulas y miles de ellos al terminar de grado quedan atrapados en un modelo educativo divorciado del mercado.

Esta problemática ha sido abordada por distintos grupos de investigadores, académicos e intelectuales a lo interno de Uasd y el sector productivo. Esta reflexión ha permitido crear sendos grupos de trabajo con miras a conocer, a profundidad, la problemática nacional que impacta de manera negativa en el mercado y los agentes productivos. En un segundo plano otros grupos trabajan en el diseño de sendos modelos productivos y educativos entramados a un proyecto universitario centrado en la investigación, la innovación y el desarrollo territorial.




Los grupos de trabajos han creado la Mesa Técnica Universitaria, la cual ha erigido la siguiente agenda:

a)   Propuesta universitaria (técnica, académica y docente) centrada en la investigación, la innovación y el desarrollo territorial
b)   Plataforma programática de investigación, innovación y desarrollo territorial desde cada Escuela Universitaria
c)   Un Proyecto Rector para el desarrollo en sinergias con el Estado, el gobierno local y el sector productivo
d)   Tesis empresa a partir de las  características territoriales del mercado


..por una Rectoría para el desarrollo territorial

De cara a lograr sinergias entre la Universidad y el sector productivo  en el marco de la propuesta de una Rectoría para el desarrollo se requiere del diseño de una propuesta académica centrada en la investigación, la innovación y el desarrollo territorial.

La Rectoría para el desarrollo apuesta por la investigación y el desarrollo de patentes en las aéreas entramadas a las cadenas de valor agregado del territorio.

La agricultura, la ganadería, la pesca constituyen el plan piloto, aula, territorial constituyen un modelo de aula rural urbana tras la ruptura docentista e ir tras el estadio del desarrollo agroindustrial en el contexto de un programa de investigación, innovación y desarrollo tecnológico territorial aplicado..

Orientar las tesis de grados hacia el mercado, diseño de proyectos de inversiones, empresas, para el mercado territorial (provincial y regional)

Diseñar, adecuar, el programa de investigación, docente, curricular,  universitario a las características productivas y del mercado del territorio..

Autonomía de gestión, académica, técnica, docente, financiera a partir de la conversión de los Centros Universitarios en Universidades Regionales Autónomas..

Convertir a las Universidades Regionales Autónomas en los centros de investigación, innovación y desarrollo territorial..

Incorporar e institucionalizar las fincas agrícolas,  ganaderas, y la pesca en las aulas universitarias territoriales de cara a insertar, desde la universidad, la zona rural a la investigación, innovación y desarrollo tecnológico territorial..

Esta propuesta debe partir desde el interior de las distintas Facultades y Escuelas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Uasd..

..en un plazo no mayor de seis meses debemos proclamar el candidato a Rector..



lunes, 3 de octubre de 2016

La Uasd es enemiga de la Universidad





Universidad & Desarrollo

Ayer, en la tarde..

Una tertulia pasaba revista a la Uasd de cara a saber los aportes de la Universidad en las distintas aéreas del saber al desarrollo territorial

Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas

Cuáles han sido los aportes de la Escuela Jurídica a la Jurisdicción Constitucional?

Cuáles son los aportes de la Escuela Jurídica al Régimen Jurisdiccional del Estado posguerra?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Jurídicas y Políticas al Régimen Territorial del Estado posguerra?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Jurídicas y Políticas al Régimen Ciudadano  del Estado posguerra?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Jurídicas y Políticas a la Reforma del Estado posguerra?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Jurídicas y Políticas al Régimen Municipal del Estado posguerra?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Jurídicas y Políticas al Régimen Fiscal, Finanzas Publicas, del Estado posguerra?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Jurídicas y Políticas a la Teoría de las Instituciones del Estado posguerra?

Facultad de Ciencias Económicas y Sociales

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Económicas y Sociales  al Régimen Fiscal del Estado posguerra?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Económicas y Sociales  a las Finanzas Publicas del Estado posguerra?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Económicas y Sociales  al modelo, sistema, de planificación del Estado posguerra?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Económicas y Sociales  a las reformas de los sistemas administrativo (planificación,  inversión, presupuesto, tributario) al del Estado posguerra?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Económicas y Sociales  para corregir las causas que generan el Riesgo Mercado (bancario)?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Económicas y Sociales  para corregir las distorsiones que afectan al mercado, a los recursos y a los agentes productivos?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Económicas y Sociales  de cara a dotar al mercado de un modelo productivo eficiente y rentable?

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias  Económicas y Sociales  de cara a dotar al Estado de un sistema de cuentas nacionales y estadísticas?

Facultad de Ingeniería

Cuáles son los aportes de la Facultad de Ingeniería (Escuela de Agrimensura) al Régimen Territorial del Estado posguerra?

       Facultad de Ciencias

      Cuáles son los aportes de la Facultad de Ciencias al proceso de investigación, innovación y    
      desarrollo del mercado?


Continuaremos

Miguel Angel Severino

jueves, 25 de agosto de 2016

Hacia el estadio del desarrollo prospectivo de la nación


Teoría prospectiva V


¿Cuál es la cultura, de los técnicos de la DGODT, del tiempo?

De la respuesta a esta pregunta de parte de los técnicos y académicos de la Dirección General de Desarrollo Territorial, y de la Dirección de Inversión Publica, y del propio Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo marca el hecho cierto o no si el Estado, dominicano, tiene un criterio claro respecto a la teoría y al sistema de planificación prospectiva, el presupuesto territorial, los planes  municipales de desarrollo y que tan lejos estamos del estadio del desarrollo territorial del mercado, de los agentes productivos, de las cadenas de valor agregado, del propio Estado, y de la sociedad en sentido general.

De igual manera la respuesta ha de establecer, en paralelo, los niveles del subdesarrollo experimentado tanto por el sector público y privado así como por el sector académico al más alto nivel.

 En un tercer plano la respuesta nos ha de ayudar a comprender los niveles epistémicos, ausentes, en un tema tan relevante para colocar a las instituciones territoriales y al propio Estado en la cosmovisión correcta  respecto a la dimensión de la problemática que afecta al mercado, a los agentes productivos y al conjuntos de organizaciones entramadas a las cadenas de valor agregado del territorio.

El estado de atraso del Estado en materia de desarrollo territorial nos coloca, como nación, en un punto de inflexión táctico e importante para iniciar un proceso de trabajo formativo, necesario por demás, sobre la planificación prospectiva en calidad de corolario anticipador de la agenda y estrategia del desarrollo en sentido general.

Estamos en la perspectiva correcta de cara a iniciar una mirada al porvenir presente  con denodado entusiasmo y esperanza.

Sin embargo, sin saber, de manera anticipada, la noción del tiempo de parte de los técnicos y académicos de la Dirección General de Desarrollo Territorial, y de la Dirección de Inversión Pública, y del propio Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, podemos confirmar que el Estado carece de un Régimen Territorial, de un Régimen Jurisdiccional, de un Régimen de Ciudadanía, de un modelo ministerial territorial, de un sistema de planificación prospectivo territorial, de un sistema de presupuesto territorial,  de sendos sistemas nacionales de cuentas y estadísticas; y de un modelo productivo, de un moderno sistema de finanzas publicas (bancario, monetario, crediticio y tributario).

Esta carencia afecta, de manera negativa, al mercado, a los agentes productivos, a la población y a la familia en sentido general. Ella, la carencia, por igual, ha impactado en la migración y la concentración de la población en el perímetro y el polígono de la Mancomunidad del Gran Santo Domingo, escenario, donde reside e interactúa más del 60% de la población de la nación.

Esta realidad, presente y futura del Estado y toda la sociedad coloca al Consejo Regional de Desarrollo Territorial en una situación, y perspectiva, privilegiada con miras a colaborar, con la Dirección General de Ordenamiento y Desarrollo Territorial, e impulsar el proceso de diseño e de las reformas e implementación de los sistemas administrativos que requiere la territorialidad del desarrollo a nivel regional, provincial y municipal en un tiempo récord.

La reunión de hoy es un testimonio y a la vez nos compromete de cara a asumir las relevantes funciones y tareas, en calidad de Consejo Regional de Desarrollo Territorial, de la Macro Región Este, que nos asigna la Dirección General de Desarrollo Territorial y que asumimos de manera sincera y humilde en nombre del país, de la nación, de la Patria, del Estado y sobre todo con el estadio del desarrollo territorial.


 Miguel Angel Severino Rodriguez 
Oficina Técnica
Consejo Regional de Desarrollo Territorial






martes, 23 de agosto de 2016

La Uasd, una entropía gerencial..



La Universidad Autónoma de Santo Domingo, Uasd, y el Estado son dos de las instituciones, en el mundo, que han permanecido sin evolucionar en el tiempo. La praxis académica, científica, técnica, tecnológica, y filosófica es escasa. Las teorías y los sistemas administrativos están ausentes en toda la estructura funcional, gerencial, y operativa. La investigación y desarrollo en el campo del saber, el conocimiento científico y filosófico es lenta y tardía. En síntesis la Uasd es una regresión temprana  y un modelo de entropía a reparar con carácter de urgencia.

Las teorías de sistema, organización,  complejidad, y planificación prospectiva  han perdido contacto con la realidad uasdiana al extremo de que el personal administrativo, ejecutivo, y gerencial no ha participado en un proceso de trabajo formativo, interno, con miras a garantizar la eficacia y eficiencia institucional que requiere el proceso de crecimiento, cambio y complejidad experimentado por la ciencia, la sociedad en el contexto de la visión, misión, valores y objetivos que cumple  una Universidad de cara al siglo xxi y su rol en el contexto del estadio del desarrollo.

En la Universidad pulula la Uasd y de ambula la ciencia.

El personal administrativo carece de formación, de método, y la propia Uasd de normas y teorías complejas de desempeño burocrático. La ausencia de gerencia, y protocolo y ética gerencial es harto evidente y a la vez que obstruye la eficacia y eficiencia institucional. El personal ejecutivo, en toda la estructura uasdiana, carece de formación y en ocasiones solo logra articular la idea, propósito, de que labora por un salario sin el sentido de horario y compromiso administrativo mas allá de llegar tarde y salir temprano.

La abulia es la norma que norma la ‘’gerencia’’ burocrática uasdiana si vale el termino.

Cada unidad administrativa se comporta como el todo y a la vez es ajena a las partes de sí misma y de la propia burocracia universitaria. Cobrar y pelear por un puesto, salario, es el grado técnico científico superior que predomina en toda la estructura funcional, gerencial y organizacional y de mando en la Uasd.

La teoría de sinergia es mal vista entre sí por cada una de las unidades administrativas. La falta de coordinación entre las aéreas y dependencias obstruye y opaca el desempeño institucional.  La principal tarea uasdiana es el horario tardío, y en, segundo nivel, ser parte de un grupo, candidato a rector y a vicerrector, de bajo perfil partidario al extremo de hacer de la Universidad un subsistema político envejecido y de escasa rentabilidad académica.

La Constitución, las leyes, los convenios, la ciencia, los planes, y métodos de trabajo no forman parte de la agenda operativa del funcionariado uasdiano. El técnico, funcionario y empleado no tiene con el hábito, la cultura, del estudio y lectura de la norma de la nación, y de la propia universidad, así como los avances en la teoría de gestión institucional. La filosofía institucional de la Universidad, mal diseñada, es ajena al personal técnico administrativo y docente, por igual.

El miedo al saber hacer, y a la norma regulan la abulia y el comportamiento, el carácter y la actitud desgana del personal ejecutivo, técnico y administrativo en sentido general. Las metas, propósitos, objetivos, y planes viven el sueño eterno del olvido y la indiferencia colectiva.

La Universidad está llamada a despertar, desde su interior letargo, y erigirse en un proceso dialectico cognitivo, epistémico, y gerencial  de cara a configurar el modelo universitario que reclama el estadio del desarrollo propio, de la sociedad, el Estado, el mercado y los agentes productivos, y de manera particular la familia y la ciudadanía.

La Uasd es un conuco académico creado por obreros de saber callejero y sobre todo carente de formación técnica y especializada. La ciencia administrativa y el saber organizacional se han quedado en las aulas  y les ha sido imposible descender o ascender al personal ejecutivo, gerencial y administrativo.

La Uasd tiene que iniciar por reemplazar y superar el perfil curricular del personal a todos los niveles administrativos.

Miguel Angel Severino Rodríguez















viernes, 12 de agosto de 2016

Carencias del Estado tardío



El Estado es la última institución en despertar, y de evolucionar tardío. Desde su concreción y construcción teórica, a partir de John Locke, y pasando por Rooseau, mantiene idéntico su modelo y estructura funciones, poderes, en una regresión histórico cultural y antropológica contraria a la naturaleza y a las leyes del devenir histórico y a la dialéctica y genética de las teorías de las instituciones, y al proceso de crecimiento y complejidad de la sociedad, del mercado, de los agentes productivos y las organizaciones entramadas a las cadenas de valor agregado del territorio, y en especial de la familia y de la propia ciencia.

Pero, pareciendo padecer una sinopsis  regresiva el Estado posguerra ha visto envilecer y envejecer la jurisdicción, y el Poder Judicial, y la función legislativa. Hoy, en el siglo xxi, la interdependencia y la autonomía funcional, gerencial, política, institucional y operativa de los poderes del Estado es una partitura en re menor. La jurisdicción ha sido relegada a un subsistema político, y la función legislativa, el Congreso, ha devenido ser un sello gomígrafo del Ejecutivo.

La teoría de las instituciones, en el marco de la ciencia de la administración (y sus procesos etapas de comunicación, planificación, organización, dirección y control), y la doctrina de la división del trabajo pautan la directriz que norma y regula la dinámica del crecimiento, cambio, y la complejidad en el contexto dialectico y la dinámica de las organizaciones en el devenir presente. Esta perspectiva ha sido ignorada y hoy tenemos un estado, de, carencia del Estado que lo erige en el  obstáculo mayor del estadio del desarrollo proscrito desde el envejecimiento inconcluso de la Revolución Industrial al caer otoño del 1914.

En pleno siglo xxi el Estado opera, de espalda al proceso de crecimiento, cambio y complejidad experimentado por el mercado, la sociedad y el propio sector público, con la misma estructura, envejecida, del modelo Estado moderno del siglo xvii.

Pero, lo grave del caso es que el Estado, dominicano, aun carece de un Régimen Territorial, de Jurisdicción constitucional, y de un Régimen de Ciudadanía. Contrario y de espalda a la evolución de la sociedad, y a los objetivos que cumple el Estado moderno, la teoría de las instituciones no ha superado la perspectiva soberana del pueblo de cara a la matriz ciudadana, y en procura de configurar el Estado Ciudadano, y de erigir, dar rango constitucional, al Poder Ciudadano, al referéndum revocatorio ciudadano, y a las nuevas funciones tareas poderes del Estado, Poder Contralor, Poder Municipal, y Poder Electoral, que requiere el proceso de eficacia, eficiencia y economicidad administrativa.

El modelo urbano del Estado, ministerial, jurisdiccional y legislativo y el envejecimiento de los sistemas administrativos han permitido la vigencia de la ineficacia al tal extremo que el recurso productivo, tierra, pertenezca a la jurisdicción, inmobiliaria, y con ello exhibir el hecho cierto en que más del 90% de las tierras urbanas carezca de título de propiedad. Algo igual sucede con las tierras con vocación agrícola. Esta anomalía, jurisdiccional inmobiliaria, se ha erigido en un traba de cara al mercado, al desarrollo inmobiliario, turístico, agroindustrial y urbano en sentido general.

En el ámbito sistémico, administrativo, el Estado posguerra carece de sendos sistemas de cuentas y estadísticas nacionales. Esta problemática dificulta medir y obtener el PIB a nivel regional, provincial y municipal, y con ello el PIB nacional, entre otros indicadores necesarios para cualificar y cuantificar el mercado, el modelo productivo y el estadio del desarrollo en sentido general.

La ausencia de los sistemas de cuentas y estadísticas nacionales impacta de manera negativa en el estudio de la problemática que afecta al mercado, a los recursos y a los agentes productivos, y de igual manera a las organizaciones gestoras de las cadenas de valor agregado del territorio. Esta problemática unida a la falta de un sistema de planificación prospectiva, de caracterización territorial e interactiva, afecta por igual a los sistemas de inversión pública y de presupuesto, territorial, respectivamente.

Territorializar el modelo ministerial es un presupuesto teórico, organizacional y administrativo pendiente de, y por, la gerencia moderna ausente en el Estado posguerra. Esta problemática ha contribuido a estacionar más del 57% de la población del país en las provincias periféricas y el Gran Santo Domingo (San Cristóbal, Monte Plata, San Pedro de Macorís, Santo Domingo y el Distrito Nacional). Ellas retienen en un alto % la inversión publica en desmedro del resto de las provincias y de la población lejana al centro urbano del Estado.

Un tercer problema, presente y derivado de la ausencia de los sistemas de cuentas y estadísticas nacionales y de planificación prospectiva y el estudio de la problemática territorial, es la ausencia del diseño de políticas públicas, de la agenda de desarrollo territorial, del plan municipal de desarrollo, de los perfiles, propuestas y proyectos de inversión publica y del anhelado presupuesto territorial. Atacar con eficacia esta situación adversa ha de permitir al Estado estacionar la población en el territorio de origen, descongestionar el transporte y reducir el gasto operativo de las grandes y medianas urbes. La insalubridad, la falta de agua potable, y el exceso de desechos sólidos y estercoleros provienen de la alta concentración de la población en el casco urbano del Estado.

Por otro lado, la debilidad institucional del modelo urbano ministerial y del Estado es harto evidente en un entramado de vicios a corregir una vez encarado el tema de las reformas del Estado posguerra a partir de la compleja problemática, enhiesta, que carga su envejecido patrimonio funcional, gerencial, operativo y toda su estructura sistémica pendiente de renovar y adecuar a los cambios experimentados en el devenir histórico por la sociedad en su conjunto.

Nos quedan las tareas pendientes de repensar y modelar el Régimen Territorial, el Régimen Ciudadano, el Régimen Jurisdiccional, el sistema de interdependencia de las funciones, poderes, del Estado, y sobre todo un modelo funciones poderes acorde al proceso de crecimiento y complejidad de la sociedad y los objetivos modernos del Estado.

Ha sido tarde la configuración de las carencias del Estado. Sin embargo, nos queda tiempo para tan noble propósito y desafeo..

Miguel Angel Severino Rodriguez
Contador público



Partidos, Escuelas de Corrupción e Impunidad

Los partidos, políticos, han sido definidos como aquella entidad de interés público cuya finalidad es a de promover la integración y pa...