domingo, 27 de julio de 2014

Prof. Miguel Severino Trinidad, in memoriam


Miguel Severino Trinidad, fue músico (guitarrista) y cantor de trovas propias. Su maestro fue la vida misma que le hizo ser silueta frágil, concierto y poema vestido en el bosque tropical viajero indecible de los Haitises desconcierto.

Allí pudo desafiar el otoño de la vida y recorrer mil aventuras en re menor tejido por el viento, y arriscado por las olas y las horas veleros del tiempo preso por el orto dejado en el cáliz de palmeras y primaveras por ajenas y desnudas.

Mi padre fue autodidacta, maestro de sí mismo y profesor de inquietudes mar afuera.

Fu mística su visión insigne de maestro, y, mas, allá, trepado en trepada alta, el Mogote, la Loma, el Rancho, el Cercado, Vicentillo, el Cabao, Mango Limpio, allí doquier la misión le hizo preso de un vivir prestado pudo su honor, ebrio, irreverente y fuerte compartir las horas de maestro.

Dejo alquilada en la psiquis de toda una generación de alumnos el porvenir prestado de sabiduría para que cada grupo pudiera compartir del bien la historia de su peregrinaje sus lecciones morales académicas.

No solo fue alumno de la vida, maestro en las escuelas y profesor al detalle de la ciudadanía, por igual dejó  sus huellas inventadas en sus hijos que hoy tras el tiempo propio por ajeno dedican al quehacer de la enseñanza sus sabias prioridades de bien, favor y en  favor de un pueblo hambriento de palabras y pobre de sabiduría trocada a destiempo.

Mi Padre, fue maestro en sol mayor, fue de palabra cierta y sabiduría entrecortada para vestir en el cáliz y en el viento la desnudez podrida impuesta por desde la infeliz matriz de aquellos aciagos doce años.

Fue creador e inventor de la ADP, asociación dominicana de maestros, profesores. Junto a Enrique De León abrieron las aulas de la conciencia del maestro y de la educación en las décadas de los sesenta y setenta. Fue una lucha de cicatrices aulas y maestras. Hoy la ADP lo celebra ajena a sus promotores.

Mi Padre, Padre, lo fue toda la vida, maestro y Padre, alumno creado, y consejero inventado en cada detalle pastoril del ciudadano pueblo que en su verbo pudo ver el rostro del presente y la cara del futuro.

Miguel Severino Trinidad, aun vaga en la memoria ajena ciudadana. Hoy como ayer, unos que otros, pasajeros de la vida lo recuerdan recostado en la bitácora de un verbo o en la nota cicatriz de la lección dada por aprendida y manifiesta de coraje singular.

Mi Padre, hizo hombres y ciudadanos de bien en su provincia hatera y toda una región, legión, de profesores y maestros.

Hoy que es del Padre día no puedo que el puente vea pasar las horas movedizas de las aguas sin recordar su riachuelo aprendizaje y lecciones cristalinas vestidas de pureza.

Al él le ori decir: Hato Mayor merece lo mejor..

Si hay un Padre digno y justo, sabio, y libro abierto en cada aprendizaje de la vida lo has sido, Tu, Maestro de ayer, hoy y de siempre, Miguel Severino Trinidad.


No puedo más pedirte, bendición, agradecido hijo.

..si tengo de ti, un Voto, el voto de tu dicha, Padre.

Miguel Angel Severino