domingo, 7 de septiembre de 2014

el Instituto de Desarrollo Rural Territorial


La Mesa Técnica Agropecuaria, del Consejo Regional de Desarrollo Territorial, en el marco de la agenda y la estrategia regional de desarrollo trabaja con miras a presentar al superior gobierno la creación del Instituto de Desarrollo Rural Territorial.

El Instituto de Desarrollo Territorial es un aporte de las discusiones, dadas en el seno de la Mesa Técnica Agropecuaria, a partir de la celebración del I Congreso Regional de Desarrollo Territorial celebrado el domingo 05 de diciembre, 2012, en  Rancho del Rey, Sabana de la Mar, provincia de Hato Mayor.

El Instituto de Desarrollo Rural Territorio es un presupuesto institucional ideado, por  la Mesa Técnica Agropecuaria, con miras  a ejecutar el modelo productivo de finca, aldea, agropecuario eco turístico entramado a las cadenas de valor agregado del territorio, y a mercado seguro y en términos financiero y costosiano rentable por demás.

El referido modelo productivo aldea rural eco turístico es un concepto de urbanización, moderno,  amigable con el medio ambiente, y el entorno natural, a la vez que está llamado a hacer de la vida en el campo un sistema de desarrollo integral rural urbano sostenible en el tiempo.

Esta propuesta técnica rural urbana procura desarrollar sendos proyectos agropecuarios para los ingenieros agrónomos, veterinarios, y todos los demás técnicos y profesionales relacionados con el quehacer agropecuario nacional. Los profesionales y étnicos agropecuarios estarán integrados a las tareas productivas, desde una perspectiva pedagógica, la cual procura integrar a los parceleros de la antigua reforma agraria a un plan y programa de capacitación y formación integral, agropecuario permanentes.

La aldea eco turística, a partir de la producción agropecuaria, integra un concepto rural urbano de características desarrollistas integrando servicios, confort de la vida urbana moderna con el acento de cada una de las estaciones del año; invierno, primavera, verano y otoño.  

El Instituto de Desarrollo Rural Territorial contempla la creación de la escuela nacional de desarrollo rural.  La referida escuela estará integrada por sendos programas de artesanía rural, danza, música, teatro, literatura, pesca, apicultura, agrícola, pecuaria, industrial y técnico vocacional, entre otros.

Un centro tecnológico, de convenciones, y de comercialización, así como una cooperativa de desarrollo completan el entramado organizacional del referido proyecto de desarrollo rural, en calidad de entidad rectora y central del proceso de generación de riqueza, divisas, ingresos y empleos productivos desde una perspectiva rural urbana.

La pesca, la apicultura y la pintura constituyen ejes transversales de una propuesta innovadora que está llamada a crear un nuevo modelo de desarrollo urbano teniendo como punto de partida lo rural, puro y simple.

Una red de Mercado de carácter nacional e internacional coloca al Instituto de Desarrollo Rural Territorial en la ruta hacia el estado del desarrollo. No es posible ir tras el desarrollo sin contar con una política de mercado seguro entramada al sector turístico y al mercado de los países de procedencia de quienes nos visitan en busca de solaz y esparcimiento.

Vincular el turismo, el turista, y el mercado internacional con miras a colocar la producción agropecuaria, artesanal, agroindustrial es de vital importancia para sacar de la pobreza a más de un millón de dominicanos en la próxima década desde el Instituto de Desarrollo Rural Territorial.

Es importante acotar que el Instituto de Desarrollo Rural Territorial no podrá ser exitoso si no hay una decisión, firme, y sobre todo voluntad política a fin de dar al traste con el problema de la titulación de las tierras del Estado, perteneciente al Instituto Agrario Dominicano, la municipalidad, comunera, Bienes Nacionales y del Consejo Estatal del Azúcar.

El mero hecho de que más del 90% de las tierras pertenecientes a la reforma agraria está abandonada y/o en manos de terceros, terratenientes, es más que suficiente para poner fin al capítulo de la reforma agraria y cerrar al Instituto Agrario Dominicano.

Hoy por hoy la reforma agraria se ha convertido un negocio inmobiliario rural de bajo perfil moral.

Ante esta problemática multiplicadora de miseria, pobre y pobreza se impone una reflexión. Y más que una reflexión es pertinente pedir a gritos al Estado dar  un paso en la dirección deseada a la vez que prestar un servicio y resarcir la deuda social y moral contraída con el campesino dominicano.

No hay tiempo que perder.

Se  impone la creación del Instituto de Desarrollo Rural Territorial.

Hoy más que ayer, el desarrollo territorial es el desafío a superar y a la vez un reclamo de la sociedad del siglo xxi.


Miguel Angel Severino