miércoles, 24 de septiembre de 2014

el Estado ciudadano


Organización

Es una estructura social entramada al logro de metas a partir del talento humano. Tareas, proceso y gestión dan carácter, y operatividad sistémica  a la organización. La visión, la misión y los objetivos a superar conforman el cuadro estratégico filosófico.

Burocracia

Es un modelo operativo de gestión articulado a partir de las normas administrativas, la estructura de dirección, la teoría de la división del trabajo,  la jerarquía, los recursos humanos  y las relaciones interpersonales.

La organización y la burocracia son ejes transversales del sistema de encuadramiento jerárquico del Poder.

Jerarquía

Es el sistema de mando superior y de subordinación, o modelo de puesto, que organiza y ordena tareas y a los recursos humanos, o al conjunto de instituciones, en un sistema administrativo cerrado.

El Estado

Es una organización de derecho, social, y de carácter político, soberana, creada por el constituyente, y con el Poder, para regular la vida de una comunidad nacional asentada en un territorio determinado.
  
El Estado de derecho

Estado de derecho referido al imperio de la ley que lo consagra, la teoría de la división del trabajo en el contexto de la división de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) constituye el paso más trascendente en lo que podemos caracterizar como la evolución presente en términos históricos.

Es importante destacar la trascendencia del territorio, el poder y la población en calidad de ejes transversales del Estado.

Atributos del Estado

El Estado se caracteriza a la vez que diferencia de otras organizaciones por poseer funcionarios estables y una burocracia con miras a garantizar la gestión pública (gobierno); el monopolio fiscal (de cara a lograr los recursos para financiar el desarrollo y sostener su estructura burocrática); un ejército permanente (para cuidar y velar por la seguridad interna y externa); y el monopolio de la fuerza legal (lo que le permite asegurar el orden interno, crear el marco jurídico que lo erige en tanto lo legitima). De igual la soberanía (facultad que lo instituye de poder a lo interno y externo); el territorio (limite geográfico donde opera y ejerce sus facultades y poderes); la población (con constituye la sociedad sobre la cual se ejerce el poder soberano).


Origen y evolución del concepto de Estado

En la antigüedad no es posible pensar en el Estado, aunque si identificar el interés manifiesto y presente por algún modo de organización de los pueblos en un reduccionismo antehistórico.

Desde esta perspectiva es el instinto de autoridad, innato en el hombre, que va configurando la necesidad creciente del Estado, como entidad rectora de la vida y los pueblos en el devenir histórico. El Estado si se quiere viene a dar validez al instinto de autoridad y poder interiorizado en el hombre y el resto de las organizaciones sociales.

Sin embargo es la civilización griega la que aporta la noción de estado en el contexto de los diálogos de Platón. Aquel aporte, de los griegos, viene caracterizado por el modelo de organización política de la ciudad, polis. Allí, en la polis, coincidía el interés ciudadano respecto a la seguridad y al sentimiento identitario que bien define la teoría de las instituciones, hoy día,  como el interés nacional.

El termino Estado, con la connotación presente, en la Edad media, con  Maquiavelo, que aparece por vez primera.

El Estado moderno

En la Europa, siglo sigo xiv, y xv,  el Estado pasa del estadio de la legitimidad, legado feudal, al principio de la soberanía cimentando el nuevo ordenamiento político. El territorio, fronteras, el gobierno y la identidad nacional como sentimiento holístico, cultural, de los habitantes marcan el inicio de lo que conocemos hoy como el Estado moderno.

El concepto feudal de lealtad viene a ser reemplazado por los de autoridad y obediencia, características propias de un Estado erigido en un poder centralizado.

El Estado moderno logra dar un salto cualitativo en la monarquía la que le imprime una dirección fuerte y poder centralizado.

Cabe destacar que la interacción de un poder central, un territorio y una población entramada al concepto revolucionario de la soberanía contribuyeron en paralelo  a la construcción de dos modelos distintos de Estado el estado el estado principesco y el estado democrático.

El Estado liberal

Este surge, en los siglos xvii y xviii, tras la crítica y ruptura con el Estado monárquico de carácter absolutista.

El liberalismo aporta una construcción teórica triangulada, a nivel político, de mercado y filosófico, que da origen al proceso revolucionario político social que trae consigo a la revolución francesa, en tanto coincide con el fenómeno incipiente de carácter científico y tecnológico de la revolución industrial.

Un tercer fenómeno lo constituye la construcción de un nuevo tipo de sociedad capitalista y de un nuevo tipo de Estado, liberal burgués, y, un tercer fenómeno, el trabajador dando origen a una nueva clase social obrero industrial o proletariado, y, que lograría inspirar, más adelante, a la vez crear una construcción intelectual filosófica e ideológica que ha repercutido en el mundo hasta nuestros días.

Estado de Derecho

El Estado de Derecho es una versión social del Estado liberal a la vez que una construcción del pensamiento alemán con Immanuel Kant a la cabeza. El Estado de derecho supone el imperio de la ley  como legado de la primacía del principio de legalidad entronizado en la soberanía popular  de tinte parlamentarista.

En el Estado liberal como Estado de derecho el congreso asume el liderazgo parlamentario, anglosajón, y con ello la supremacía de la ley y el ejecutivo la potestad de hacerla cumplir.

El Estado democrático

El estado democrático es una concreción de las revoluciones inglesa, norteamericana y francesa. Su principal aporte lo constituye el salto cualitativo de la soberanía del príncipe a la nación y el entramado organizacional que asume el liderazgo de los poderes.

En él, Estado democrático, se asienta la teoría de las instituciones. El sentimiento patriótico, y el sentido de pertenencia, el civismo y el interés por lo nacional toma cuerpo a la vez que va configurando el entramado ideológico del Estado, per se.

Los valores y principios originarios del Estado democrático, la Europa y Norteamérica, se insertan en el proceso de descolonización del siglo xx en el contexto del modelo estado nación presente.


El Estado social de derecho

Estado social es un concepto originario de la cultura, política, e ideología  alemana. El mismo tiene que ver con la formación del Estado prusiano. Este modelo ha mutado desde entonces pasando por las premisas políticas e ideológicas del sistema de economía social de mercado, en el contexto del Estado de derecho, el Estado democrático y hasta llegar a nuestros días como Estado social y democrático de derecho.

Los partidarios del Estado social de derecho y democrático consideran que este ha de fortalecer un ideario de servicios a la vez que garantizar los derechos básicos del hombre en el contexto del estadio superior del desarrollo territorial.

Punto de inflexión

Debe llamar a la reflexión el hecho de que el concepto del Estado social fuera incorporado a la teoría de las instituciones por el sociólogo, economista, analista político y funcionario alemán, Lorenz Von Stein (18 de noviembre de 1815  1890). Su objetivo con la propuesta no era otra que la de evitar la revolución, el cambio, en la Alemania del siglo xix.

Para la época, siglo xix, se veía el deterioro social y las desventajas y desventajas que significaba el  Estado para unos  para otros, por lo que bien había que prever un conflicto e ir, por medio del Estado, a fijar políticas públicas con miras a conjurar un despropósito social, político e ideológico de profundas raíces.


Perspectiva del estado del Estado

El siglo xxi nos sorprende con una realidad no pensada respecto al presente estado de miseria, pobre y pobreza moral, social, ética e institucional del Estado.

Revoluciones, guerras, conflictos, corrupción, miseria, y pobreza moral constituyen la cadena de valor agregado de una entidad, el Estado, creada  con el deliberado propósito de organizar la sociedad con miras a la conquista y concreción del estadio del desarrollo holístico del hombre.

El Estado se ha convertido en un voraz depredador del erario, secuestrador del capital de trabajo de la empresa y del trabajador vía la estructura tributaria. No conforme a esta rapacidad fiscal el Estado ha contribuido a gestar un modelo monetario que hace más caro los insumos que intervienen en el proceso productivo.

Ante el presente modelo burocrático del Estado el ciudadano no ha tenido, durante siglos, voluntad, carácter y fuerza moral y jurídica para recuperar el Poder delegado mediante el voto y la convocatoria constituyente de un órgano, el Estado, ingrato.

Si bien hemos creado un Estado que presenta ciertos niveles de desarrollo, en términos burocráticos e institucionales,  no es menos cierto que no ha evolucionado en la dirección deseada a la vez que ha doblegado, por la fuerza, a su mentor, el ciudadano. El estadio superior del desarrollo, el bienestar y el progreso ciudadano es tan un solo un presupuesto teórico por alcanzar.

La estructura filosófica, doctrinal, e ideológica a igual que configuración operativa de las funciones poderes del Estado es excluyente respecto al ciudadano. El modelo de Estado, vigente, es un entramado burocrático per se.


El Estado ciudadano


Ciudadanía

No podemos teorizar sobre el Estado ciudadano sin antes tener una idea de ciudadanía.

La doctrina ortodoxa decanta el concepto de ciudadanía como el conjunto de derechos y deberes de las personas. Una vez observados, por las personas, adquieren, estas, la categoría de ciudadano.

Algunos teóricos distinguen tres estadios en el devenir histórico respecto a la ciudadanía. Desde esa perspectiva está la ciudadanía civil, la ciudadanía política y la ciudadanía social respectivamente.


Ciudadanía soberana

La ciudadanía soberana no es más que el conjunto de derechos, deberes y poderes  que erigen en tanto confieren carácter y rango de ciudadano a la persona. La ciudadanía soberana es una relación de poder del  ciudadano respecto al Estado, y sobre todo una expresión de pertenencia de la persona  en la sociedad en tanto pertenece y participa.

En la ciudadanía, soberana, hemos superado el paradigma de la libertad, los derechos de propiedad, el derecho al voto y a la organización social, la educación y el estadio del bienestar para situarla en la relación de poder, dominante, y emancipadora, del Poder ciudadano.

Es el estadio superior rector y central que modela y a la vez configura la sociedad, orienta y da sentido a la teoría política de la República ciudadana, y rango institucional, doctrinal y filosófico al Estado ciudadano.

La ciudadanía soberana se erige, por si sola, en el estadio superior Poder del Estado ciudadano.

Ciudadano

Es el depositario del Poder,  la soberanía, y la ciudadanía en tanto  estadio superior de la persona adquirida en la sociedad a la que pertenece en la que participa. Desde esta perspectiva la República  y el Estado son objetos del dominio del sujeto ciudadano.

Es un estado, estadio, de derecho, deberes y poderes adquirido por la persona en la sociedad a la que pertenece en tanto participa.

Le carácter ciudadano deviene de la educación y la formación cívica, moral, social, política y jurídica que la sociedad confiere a la persona, quien a su vez adquiere por derecho y aprendizaje en el devenir histórico cultural.

El ciudadano es una construcción ciudadana. El civismo la moldea en tanto define y pauta la  actitud ciudadana en un contexto social dado y que modela el cumplimiento de las obligaciones que el estado moral, ético, político, social y jurídico que la comunidad erige.

Ciudadanía, civismo y ciudadano son el depositario de la Constitución, de la Republica, y el Estado que reclama la sociedad del siglo xxi. Una Constitución, una Republica y un Estado, ciudadano.


Concepto de Estado ciudadano

Es una organización de derecho, social, y de carácter político, autónoma, creada por el constituyente, y con el poder, para regular la vida de una comunidad nacional asentada en un territorio determinado, y sobre todo,  subordinado al Poder ciudadano.


El Estado organización

Desde la perspectiva de la teoría administrativa el Estado es una entidad dotada de una estructura gerencial, operativa, entramada al logro de metas a partir del talento humano. Como entidad posee tareas, proceso, y gestión a la vez que le dan carácter sistémico. La visión, la misión y los objetivos a superar conforman el cuadro estratégico filosófico organizacional del Estado ciudadano.

Burocracia

Es un modelo operativo de gestión articulado a partir de las normas administrativas, la estructura de dirección, la teoría de la división del trabajo,  la jerarquía, los recursos humanos  y las relaciones interpersonales.

La organización y la burocracia son ejes transversales del sistema de encuadramiento jerárquico del Poder.

Jerarquía

Es el sistema de mando superior y de subordinación, o modelo de puesto, que organiza y ordena tareas y a los recursos humanos, o al conjunto de instituciones, en un sistema administrativo cerrado.

El Estado ciudadano

Es una organización de derecho, social, y de carácter político, soberana, creada por el constituyente, y con el Poder, para regular la vida de una comunidad nacional asentada en un territorio determinado.

Conviene precisar que el Estado es la institución que menos ha evolucionado en el tiempo.

En todo el devenir histórico resulta notorio la ausencia del ciudadano en la estructura poderes del Estado, en las funciones, en los órganos, en las atribuciones, en la finalidad y sobre todo en el entramado que lo crea y lo erige, Estado.  

Hoy más que ayer se hace necesario repensar el modelo, la teoría, el entramado organizacional, toda la estructura y los presupuestos teóricos del estadio del desarrollo territorial con el deliberado propósito,  único, de hacer del ciudadano el centro cotidiano del Estado, y hacer del Estado un sujeto subordinado al ciudadano.

El Estado metahistórico, armamentista,  fiscalista, consumidor, soberano se ha erigido en una carga, y un obstáculo, para el ciudadano, para la familia, para la empresa y sobre todo para el anhelado estadio del desarrollo territorial ciudadano.

La estructura funciones poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) del Estado se mantiene intacta y sin experimentar cambios orientados a centrar el estadio del proceso de generación de riqueza, divisas, ingresos y empleos productivos en el ciudadano.

El modelo de Estado, nación, gobierno, responde a un presupuesto teórico, entramado institucional, que ha descuido a la ciudadanía, a la postura cívica, al civismo y sobre todo al ciudadano Poder soberano en todo caso. Sobre todo que la ciudadanía y el ciudadano carecen de políticas de tipo instrumental y sistémica que garanticen el ejercicio de un Estado y del gobierno sujeto y subordinado al ciudadano desde una perspectiva gerencial, y operativa por igual garante a la vez que cauce del estadio del bienestar, el desarrollo y el progreso ciudadano.

El modelo de gestión pública del Estado está centrado en la funcionalidad, asimétrica, de los sistemas de finanzas (tributario, y presupuestario), el mercado (producción, industria, comercio, servicio y consumo), monetario (financiero, crediticio). Estos a su vez modelan el sistema de planificación e inversión pública y la municipalidad.

Se suman a la problemática burocrática del Estado el sistema legislativo, y el presupuestario, respectivamente.

Veamos.

El modelo presupuestario excluye la territorialidad, municipalidad, en todo el ciclo presupuestario, lo que hace a la gestión pública, del Estado, un sistema desconectado de la realidad y la propia problemática que afecta a las entidades entramadas a las cadenas de valor del territorio. Cada vez más problemas quedan fuera del sistema presupuestario y del sistema nacional de planificación e inversión pública en virtud de que el ciclo presupuestario se inicia en tanto queda entrampado en los sectoriales, en la Oficina Nacional de Presupuesto y en el Ministerio de Planificación dejando fuera, del presupuesto público, el régimen regional, provincial y municipal respectivamente.

La deuda social, acumulada, del Estado respecto al ciudadano es inestimable, en tanto crece, crece, crece, sueltecita..

Por otro lado el sistema legislativo no contempla el ámbito regional, ni provincial ni municipal. En un modelo legislativo nacional el congreso sesiona sin contemplar la agenda y la estrategia del desarrollo territorial.

Para corregir ambas distorsiones hemos creados las figuras del Senado Territorial y la Alcaldía Territorial.

Ahora bien estas dos propuestas no agotan, por si solas, la ineficacia del Estado moderno. Hace necesario pasar al siguiente estadio, estructura y tareas del Estado ciudadano.

En síntesis el Estado ciudadano es una organización de carácter político, subordinada al ciudadano con el Poder para regular la vida de una comunidad nacional asentada en un territorio dado.

De la estructura y tareas del Estado ciudadano vamos hablar en nuestra próxima entrega.


Miguel Angel Severino Rodríguez


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