lunes, 25 de agosto de 2014

Alcaldía Territorial



Si bien es cierto que la democracia directa fue una invención griega, no es menos cierto que el modelo republicano, democracia representativa, es una creación de los romanos. Hoy por hoy es justo reconocer que en ambos casos, modelos, hay un ausente cotidiano: el ciudadano.

La Republica como sistema político, el Estado, encarnación del poder soberano, y el gobierno, actor gestor del segundo, tienen el factor institucional como común denominador. Es decir, son propuestas, sistémicas, centradas en las organizaciones desde una perspectiva institucional, pura y simple. En ellas el ciudadano no ha sido descubierto a la vez que sigue relegado a un tercer estadio, plano.

Desde la perspectiva del Estado moderno la municipalidad no es la excepción a la regla. En ella el ciudadano no ha tenido el entramado institucional que lo coloque en primer plano. Este hallazgo, negativo, respecto al actor principal de la territorialidad, ciudadana, preocupa a la teoría del Estado ciudadano, severiano.

La deuda social contraída por el Estado moderno es enorme.

Y es que hoy estamos tan lejos como, ayer, distantes del estadio superior del desarrollo, del crecimiento, del progreso y del bienestar ciudadano. La pobreza, la miseria y los pobres los multiplicas el estado de cosas, atraso, del modelo de Republica, el Estado, el gobierno, y la municipalidad. Todos centrados en los ejes transversales de la teoría y los sistemas administrativos, en especial al entramado organizacional, de dirección y de puestos que la administración científica ha diseñado en calidad de  modelos institucionales centrados en la organización.

Del modelo institucional, organizacional, del Estado, gobierno, hemos pasado sin éxitos al modelo periférico comunitario. Las Juntas de Regantes, de Vecinos, comunidad de padres y amigos de la escuela, patronato de desarrollo local. Sin embargo, no hemos podido avanzar hacia el estadio superior del desarrollo centrado en un proceso real de generación de riquezas, divisas, ingresos y empleos productivos.

El desorden rural urbano de nuestra territorialidad es patético.

Pero, como (¿) abordar la problemática, excluyente, que nos deja el modelo de Estado, gobierno y municipal obsoleto, a la vez envejecido en sí mismo y que no ha podido evolucionar con el tiempo, y acorde con la problemática que el proceso de crecimiento y complejidad experimentado por la ciencia, la tecnología, la sociedad, y el propio Estado moderno nos plantea.

Tres son los factores, problemas, a superar.

El sistema presupuestario, publico, el sistema de planificación e inversión pública, y el entramado organizacional territorial legislativo y municipal.

Veamos.
El ciclo presupuestario se gesta a nivel de la burocracia sectorial, la oficina nacional de presupuesto, el ministerio de economía, planificación y desarrollo y el ministerio de hacienda respectivamente. En modo alguno el sistema no toma en cuenta, a la vez que no se inicia en el territorio, en la municipalidad como plantea la teoría severiana de la democracia triangulada.

La alcaldía territorial plantea en tanto hace de la municipalidad el eje, ciclo, inicial del modelo presupuestario severiano a partir de la problemática local entramada a las entidades vinculadas a las cadenas de valor del territorio.

La alcaldía territorial estará integrada por un Alcalde Territorial escogido por el conjunto de entidades entramadas a las cadenas de valor del territorial.

Desde esta perspectiva el sector turístico, el sector de la construcción, el sector pesquero, el sector deportivo, el sector ferretero, el sector gremial a nivel profesional, entre otros, escogerán, cada uno, el Alcalde Territorial, quien ha de representar a su respectivo sector. Un estudio respecto a conocer y estudiar los principales 10 problemas que constituyen los obstáculos en la ruta hacia el estadio del desarrollo deberá preceder a la asamblea constitutiva de la Alcaldía Territorial en cada municipio.

Esta herramienta de trabajo, concertado, y en equipo ha de permitir un mayor nivel de participación, discusión y diagnostico respecto a la problemática municipal, al presupuesto de soluciones, posibles, y a trabajar respecto a la racionalidad de los recursos a asignar para cada caso en particular.

La Alcaldía Territorial, por otro lado, representa un puente directo y representativo no solo a nivel del proceso de delegación y la representatividad, delegada, del modelo republicano, sino que integra al ciudadano al proceso de conocimiento, discusión y toma decisional en cada caso.

Los Alcaldes municipales y los regidores, a partir de la Alcaldía Territorial, actuaran por delegación directa de las asambleas territoriales.

La Alcaldía Territorial es una herramienta de poder ciudadano.

Volveremos sobre el tema..



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