viernes, 19 de diciembre de 2014

El lenguaje de los hechos y la acción de las palabras..


Hoy más que ayer se hace necesario que los hechos y las palabras tengan un feliz encuentro y sobre todo para aquellos que ayer fueron funcionarios, servidores públicos, y para quienes, hoy, son por igual parte del legado burocrático del Estado.

No es previsible, en la sociedad del siglo xxi, dar caza al concierto de postura de los profesionales, académicos e intelectuales y más cuando medran las estercoleras praderas del Estado y la hacienda pública y las entidades entramadas a la burocracia del gobierno y sus instituciones.

Los políticos, los legisladores y funcionarios del Estado juegan, a conveniencia, al olvido, a la carencia de memoria, a la falta de identidad y a la ausencia de moral y toda ética en franco perjuicio del pobre que de manos de su desdicha cruza el umbral del estadio de la pobreza individual hacia la miseria colectiva y estercolera.

Los jóvenes, la juventud, los estudiantes y los profesionales que ayer abrazaron o vestidos fueron de la conciencia moral, social y revolucionaria hoy, en la madurez, los han vencido la corrupción ajena y el descuido moral partidario de un sector, minoritario, que ha renegado del legado moral, histórico, de los forjadores de la Patria, nación, y de la patria moral de la conducta ciudadana del bienestar social como identidad colectiva del estadio del desarrollo y del progreso patrimonial.

Hoy a mas de cinco décadas de la ida, a destiempo, del Jefe, el Estado, en manos de las peores manos partidarias,  no ha sabido dar cuenta, histórica, de las mas de cincuentas empresas que le sobrevivieron a las tres décadas de dictaduras.

Aquellos hijos de la revolución de abril, de la trinchera del honor y sobre todo a aquellos que admiraron tanto valor en abril hoy cuando han estado en el Poder o en las escalinatas del erario han actuado como soldados en un oasis del desierto. El agua del erario ha sido poca para saciar tanta vergüenza ajena y falta de decoro y moral prestada!

Hoy aquella generación ahijada de nuestros prohombres de los siglos xviii, xix y xx no ha podido resistir la llovizna del Poder. Una vez pasado por un simple cargo público han dejado todo el hedor de diez siglos de hambruna colectiva.

Y lo peor del caso se da en aquellos que ayer fueron gobernadores, alcaldes, diputados, senadores y funcionarios de triste recuerdo por el paso por la hacienda pública son los primeros en robar moral y tomada prestada la palabra ajena han pretendido vestir sus hechos, vergonzantes, de pureza y pudor.

Las lecciones de Duarte, Hostos, Bosch, Peña Gómez, Fidel, Manolo, Martí,  Máximo Gómez, Mujica, Allende, entre otros grandes dominicanos y latinos si bien es cierto que nos han inspirado, en una primera etapa, no es menos cierto que una vez en la madurez ciudadana, en vida burocrática del Estado, y sobre todo en la vida política partidaria hemos pasado por alto tan noble, ético y moral aprendizaje.

Horroriza saber y más bien conocer el fenómeno creciente de la corrupción pública en la sociedad política partidaria y en el sector privado.

La izquierda de ayer fue vestida del rojo color partidario y cuando no devino a desandar, divorciada de toda moral,  en la vida partidaria de la nación.

Hoy el derecho carece de moral, pudor, y justicia.

Hoy la Justicia viste desnuda en todo el entramado burocrático de la sociedad y, sobre todo, del Estado.

El empresario, de hoy, deja en manos del subsidio y la erosión fiscal la ‘’rentabilidad’’ de sus negocios y sus ‘’empresas’’.

Lo peor del presente, con muy raras excepciones, impone la agenda, de lo mío, en y de la nación. El divorcio entre el lenguaje de los hechos y la acción de la palabra es la norma de entramado institucional del Estado, el gobierno,  el sector privado  y el sector político partidario.

Hoy más que ayer la sociedad reclama la conjunción del lenguaje de los hechos y la acción de la palabra. Gana terreno y presente aquel aforismo de que refiere a que ‘’tus hechos hablan tan fuerte que no me dejan oír tus palabras.

Habrá que decirle al liderazgo político,  académico e intelectual, de hoy, como dijera el Rey de España, cállate. La sociedad va por mal camino y peor presente.

Cuales han sido las obras, a favor del desarrollo territorial, de los gobernadores, de los Alcaldes, de los diputados y de los senadores? Se puede afirmar, sin llegar a exagerar, que los partidos constituyen, hoy por hoy, en las más eficientes fabricas de esperanza, pobres y miseria.

No hay referente moral y ético en la selva partidaria.

Es tiempo de trabajar por una ciudadanía y el Poder ciudadano.



Miguel Angel Severino Rodríguez.