sábado, 2 de julio de 2016

La regresividad del modelo tributario



Las políticas tributarias constituyen las directrices, y criterios, ideados de cara a definir e imponer la carga impositiva al mercado, con miras a suplir los recursos que requiere el Estado para financiar su acción. En el marco de la teoría política los impuestos se clasifican en impuestos progresivos y regresivos.

Es importante destacar la diferenciación de los tributos desde la perspectiva de la regresividad y progresividad, en virtud de que el gobierno ha puesto en la agenda pública el tema de la reforma fiscal. El ciudadano está muy preocupado y con razón, en virtud de que cuando el gobierno habla de reforma fiscal la opinión pública entiende reforma tributaria.  Y es peor el pánico, en virtud de que el ‘’modelo tributario’’, si vale el termino, en más de un 100% sus tributos son regresivos.

Cuál es la diferencia entre los impuestos regresivos y progresivos?

La diferencia viene dada por quienes gobiernan. A ver.

Los impuestos regresivos son aquellos que tienen una tasa, carga, fija sin importar el nivel de riqueza, patrimonio e ingreso del contribuyente. Esto implica que el que menos tiene paga igual que el de más altos niveles de rentas. Esto es una de las injusticias del modelo. Pero, es cierto que el modelo tiene impuestos progresivos? En la realidad no los hay. Toda la estructura impositiva dominicana es regresiva.

Hay varios hallazgos, negativos, que hacen regresivo a los pocos impuestos progresivos que tiene el modelo tributario dominicano (impuesto sobre la renta, impuestos sobre el patrimonio, entre otros).  Veamos.

a)      La administración tributaria desconoce los hechos que grava el sistema tributario
b)      El Estado carece de un sistema de cuentas nacionales y estadísticas
c)       La opacidad del Sistema financiero, de contabilidad, es muy alta
d)      Alta erosión , y evasión fiscal
e)      Alta tasa de exenciones y exoneraciones fiscales

Esta problemática, debilidad,  que afecta la gestión fiscal convierte a los impuestos progresivos en regresivos, pues el sector empresarial ejerce presiones para que el Estado le dé en exenciones y exoneraciones lo que pagan por concepto de los impuestos progresivos.

Los demás agentes productivos, familias, y el ciudadano, carecen de poder de veto y de negociaciones para imponer, solicitar o negociar ‘’reformas fiscales’’ silentes y extras tributarias para evadir o recuperar, de manera directa, la carga fiscal.

Otro mito que se arguye en torno a la reforma fiscal es la desigualdad del contribuyente respecto al modelo tributario a partir de la capacidad contributiva. Eliminar la desigualdad fiscal es un mito, una metáfora, una sinécdoque en materia tributaria.

El mercado es desigual por naturaleza propia. No hay dos agentes productivos con la misma capacidad, e igualdad  en recursos productivos, innovación, investigación, maquinaria, talento, producción, mercado, capital. Es un imposible la igualdad fiscal. En tal sentido el sistema de tributario reclama una reforma holística, sistema, administrativa, gerencial y del modelo y estructura tributaria, y sobre todo una reforma del lado del gasto, del tamaño del Estado, y por ultimo una reforma del mercado, con énfasis en los recursos productivos y los agentes productivos, en particular la familia, de cara a lograr crear y/o convertir a más familias en agentes productivos.

La reforma fiscal ha de iniciar por las debilidades de la administración tributarais. Es decir, eliminar las exoneraciones y  exenciones fiscales, reducir a su mínima expresión la erosión y la evasión fiscal.

En lo que refiere a la reforma fiscal del lado de los tributos el mercado sugiere reducir 5% a la tasa del impuesto sobre la renta durante tres años a partir del 2018 para situarla en un 14% para el año 2020. Reducir la tasa del Itbis en un 4% anual durante el mismo periodo para dejarla en un 6% para el 2020.

Crear el bono tributario para los agentes productivos, contribuyentes, que cumplan con sus obligaciones tributarias veinte y cuatro horas antes de la fecha de pago fijada por la norma fiscal.

Finalmente, se sugiere eliminar el anticipo al impuesto sobre la renta y a todo tributo.  Eliminar todos los tributos cuyos ingresos están por debajo del nivel de sus ingresos.

La regresividad de los tributos es administrativa y la impone la ineficiencia y la mala gestión tributaria y el poder de veto de las grandes empresas.


Miguel Angel Severino