Organización
Es una
estructura social entramada al logro de metas a partir del talento humano.
Tareas, proceso y gestión dan carácter, y operatividad sistémica a la organización. La visión, la misión y los
objetivos a superar conforman el cuadro estratégico filosófico.
Burocracia
Es un
modelo operativo de gestión articulado a partir de las normas administrativas,
la estructura de dirección, la teoría de la división del trabajo, la jerarquía, los recursos humanos y las relaciones interpersonales.
La
organización y la burocracia son ejes transversales del sistema de
encuadramiento jerárquico del Poder.
Jerarquía
Es el sistema de mando superior y de subordinación, o modelo de puesto, que
organiza y ordena tareas y a los recursos humanos, o al conjunto de
instituciones, en un sistema administrativo cerrado.
El Estado
Es una organización de derecho, social, y de carácter político, soberana,
creada por el constituyente, y con el Poder, para regular la vida de una
comunidad nacional asentada en un territorio determinado.
El Estado de
derecho
Estado de
derecho referido al imperio de la ley que lo consagra, la teoría de la división
del trabajo en el contexto de la división de poderes (ejecutivo, legislativo y
judicial) constituye el paso más trascendente en lo que podemos caracterizar
como la evolución presente en términos históricos.
Es
importante destacar la trascendencia del territorio, el poder y la población en
calidad de ejes transversales del Estado.
Atributos del Estado
El Estado se caracteriza
a la vez que diferencia de otras organizaciones por poseer funcionarios
estables y una burocracia con miras a garantizar la gestión pública (gobierno);
el monopolio fiscal (de cara a lograr los recursos para financiar el desarrollo
y sostener su estructura burocrática); un ejército permanente (para cuidar y
velar por la seguridad interna y externa); y el monopolio de la fuerza legal
(lo que le permite asegurar el orden interno, crear el marco jurídico que lo
erige en tanto lo legitima). De igual la soberanía (facultad que lo instituye
de poder a lo interno y externo); el territorio (limite geográfico donde opera
y ejerce sus facultades y poderes); la población (con constituye la sociedad
sobre la cual se ejerce el poder soberano).
Origen y evolución del
concepto de Estado
En la antigüedad no es
posible pensar en el Estado, aunque si identificar el interés manifiesto y
presente por algún modo de organización de los pueblos en un reduccionismo
antehistórico.
Desde esta perspectiva es
el instinto de autoridad, innato en el hombre, que va configurando la necesidad
creciente del Estado, como entidad rectora de la vida y los pueblos en el
devenir histórico. El Estado si se quiere viene a dar validez al instinto de
autoridad y poder interiorizado en el hombre y el resto de las organizaciones
sociales.
Sin embargo es la
civilización griega la que aporta la noción de estado en el contexto de los
diálogos de Platón. Aquel aporte, de los griegos, viene caracterizado por el
modelo de organización política de la ciudad, polis. Allí, en la polis,
coincidía el interés ciudadano respecto a la seguridad y al sentimiento
identitario que bien define la teoría de las instituciones, hoy día, como el interés nacional.
El termino Estado, con
la connotación presente, en la Edad media, con
Maquiavelo, que aparece por vez primera.
El Estado moderno
En la Europa, siglo sigo
xiv, y xv, el Estado pasa del estadio de
la legitimidad, legado feudal, al principio de la soberanía cimentando el nuevo
ordenamiento político. El territorio, fronteras, el gobierno y la identidad
nacional como sentimiento holístico, cultural, de los habitantes marcan el
inicio de lo que conocemos hoy como el Estado moderno.
El
concepto feudal de lealtad viene a ser reemplazado por los de autoridad y
obediencia, características propias de un Estado erigido en un poder
centralizado.
El Estado
moderno logra dar un salto cualitativo en la monarquía la que le imprime una
dirección fuerte y poder centralizado.
Cabe
destacar que la interacción de un poder central, un territorio y una población
entramada al concepto revolucionario de la soberanía contribuyeron en
paralelo a la construcción de dos
modelos distintos de Estado el estado el estado principesco y el estado
democrático.
El Estado liberal
Este surge, en los
siglos xvii y xviii, tras la crítica y ruptura con el Estado monárquico de
carácter absolutista.
El liberalismo aporta
una construcción teórica triangulada, a nivel político, de mercado y
filosófico, que da origen al proceso revolucionario político social que trae
consigo a la revolución francesa, en tanto coincide con el fenómeno incipiente
de carácter científico y tecnológico de la revolución industrial.
Un tercer fenómeno lo
constituye la construcción de un nuevo tipo de sociedad capitalista y de un
nuevo tipo de Estado, liberal burgués, y, un tercer fenómeno, el trabajador
dando origen a una nueva clase social obrero industrial o proletariado, y, que
lograría inspirar, más adelante, a la vez crear una construcción intelectual
filosófica e ideológica que ha repercutido en el mundo hasta nuestros días.
Estado de Derecho
El Estado
de Derecho es una versión social del Estado liberal a la vez que una
construcción del pensamiento alemán con Immanuel Kant a la cabeza. El Estado de
derecho supone el imperio de la ley como
legado de la primacía del principio de legalidad entronizado en la soberanía
popular de tinte parlamentarista.
En el
Estado liberal como Estado de derecho el congreso asume el liderazgo
parlamentario, anglosajón, y con ello la supremacía de la ley y el ejecutivo la
potestad de hacerla cumplir.
El Estado
democrático
El estado
democrático es una concreción de las revoluciones inglesa, norteamericana y
francesa. Su principal aporte lo constituye el salto cualitativo de la soberanía
del príncipe a la nación y el entramado organizacional que asume el liderazgo
de los poderes.
En él,
Estado democrático, se asienta la teoría de las instituciones. El sentimiento
patriótico, y el sentido de pertenencia, el civismo y el interés por lo
nacional toma cuerpo a la vez que va configurando el entramado ideológico del
Estado, per se.
Los
valores y principios originarios del Estado democrático, la Europa y
Norteamérica, se insertan en el proceso de descolonización del siglo xx en el
contexto del modelo estado nación presente.
El Estado social
de derecho
Estado social es un concepto originario de la cultura, política, e ideología alemana. El mismo tiene que ver con la formación del Estado prusiano. Este modelo ha mutado desde
entonces pasando por las premisas políticas e ideológicas del sistema de
economía social de mercado, en el contexto del Estado de derecho, el Estado
democrático y hasta llegar a nuestros días como Estado social y democrático de
derecho.
Los partidarios del Estado social de
derecho y democrático consideran que este ha de fortalecer un ideario de
servicios a la vez que garantizar los derechos básicos del hombre en el
contexto del estadio superior del desarrollo territorial.
Punto de inflexión
Debe llamar a la reflexión el hecho
de que el concepto del Estado social fuera incorporado a la teoría de las
instituciones por el sociólogo, economista, analista político y funcionario
alemán, Lorenz Von Stein (18 de noviembre de 1815 – 1890).
Su objetivo con la propuesta no era otra que la de evitar la revolución, el
cambio, en la Alemania del siglo xix.
Para la época, siglo xix, se veía el
deterioro social y las desventajas y desventajas que significaba el Estado para unos para otros, por lo que bien había que prever
un conflicto e ir, por medio del Estado, a fijar políticas públicas con miras a
conjurar un despropósito social, político e ideológico de profundas raíces.
Perspectiva del estado del Estado
El siglo xxi nos sorprende con una
realidad no pensada respecto al presente estado de miseria, pobre y pobreza
moral, social, ética e institucional del Estado.
Revoluciones, guerras, conflictos,
corrupción, miseria, y pobreza moral constituyen la cadena de valor agregado de
una entidad, el Estado, creada con el
deliberado propósito de organizar la sociedad con miras a la conquista y concreción
del estadio del desarrollo holístico del hombre.
El Estado se ha convertido en un
voraz depredador del erario, secuestrador del capital de trabajo de la empresa
y del trabajador vía la estructura tributaria. No conforme a esta rapacidad
fiscal el Estado ha contribuido a gestar un modelo monetario que hace más caro
los insumos que intervienen en el proceso productivo.
Ante el presente modelo burocrático
del Estado el ciudadano no ha tenido, durante siglos, voluntad, carácter y
fuerza moral y jurídica para recuperar el Poder delegado mediante el voto y la
convocatoria constituyente de un órgano, el Estado, ingrato.
Si bien hemos creado un Estado que
presenta ciertos niveles de desarrollo, en términos burocráticos e
institucionales, no es menos cierto que
no ha evolucionado en la dirección deseada a la vez que ha doblegado, por la
fuerza, a su mentor, el ciudadano. El estadio superior del desarrollo, el
bienestar y el progreso ciudadano es tan un solo un presupuesto teórico por
alcanzar.
La estructura filosófica, doctrinal,
e ideológica a igual que configuración operativa de las funciones poderes del
Estado es excluyente respecto al ciudadano. El modelo de Estado, vigente, es un
entramado burocrático per se.
El Estado ciudadano
Ciudadanía
No podemos teorizar sobre el Estado
ciudadano sin antes tener una idea de ciudadanía.
La doctrina ortodoxa decanta el
concepto de ciudadanía como el conjunto de derechos y deberes de las personas.
Una vez observados, por las personas, adquieren, estas, la categoría de
ciudadano.
Algunos teóricos distinguen tres
estadios en el devenir histórico respecto a la ciudadanía. Desde esa
perspectiva está la ciudadanía civil, la ciudadanía política y la ciudadanía
social respectivamente.
Ciudadanía soberana
La ciudadanía soberana no es más que
el conjunto de derechos, deberes y poderes
que erigen en tanto confieren carácter y rango de ciudadano a la
persona. La ciudadanía soberana es una relación de poder del ciudadano respecto al Estado, y sobre todo una
expresión de pertenencia de la persona en
la sociedad en tanto pertenece y participa.
En la ciudadanía, soberana, hemos
superado el paradigma de la libertad, los derechos de propiedad, el derecho al
voto y a la organización social, la educación y el estadio del bienestar para
situarla en la relación de poder, dominante, y emancipadora, del Poder
ciudadano.
Es el estadio superior rector y
central que modela y a la vez configura la sociedad, orienta y da sentido a la
teoría política de la República ciudadana, y rango institucional, doctrinal y
filosófico al Estado ciudadano.
La ciudadanía soberana se erige, por
si sola, en el estadio superior Poder del Estado ciudadano.
Ciudadano
Es el depositario del Poder, la soberanía, y la ciudadanía en tanto estadio superior de la persona adquirida en
la sociedad a la que pertenece en la que participa. Desde esta perspectiva la República y el Estado son objetos del dominio del sujeto ciudadano.
Es un estado, estadio, de derecho,
deberes y poderes adquirido por la persona en la sociedad a la que pertenece en
tanto participa.
Le carácter ciudadano deviene de la educación
y la formación cívica, moral, social, política y jurídica que la sociedad
confiere a la persona, quien a su vez adquiere por derecho y aprendizaje en el
devenir histórico cultural.
El ciudadano es una construcción ciudadana.
El civismo la moldea en tanto define y pauta la actitud ciudadana en un contexto social dado y
que modela el cumplimiento de las obligaciones que el estado moral, ético, político,
social y jurídico que la comunidad erige.
Ciudadanía, civismo y ciudadano son
el depositario de la Constitución, de la Republica, y el Estado que reclama la
sociedad del siglo xxi. Una Constitución, una Republica y un Estado, ciudadano.
Concepto
de Estado ciudadano
Es una organización de derecho, social, y de carácter político, autónoma,
creada por el constituyente, y con el poder, para regular la vida de una
comunidad nacional asentada en un territorio determinado, y sobre todo, subordinado al Poder ciudadano.
El Estado organización
Desde la
perspectiva de la teoría administrativa el Estado es una entidad dotada de una estructura
gerencial, operativa, entramada al logro de metas a partir del talento humano. Como
entidad posee tareas, proceso, y gestión a la vez que le dan carácter sistémico.
La visión, la misión y los objetivos a superar conforman el cuadro estratégico
filosófico organizacional del Estado ciudadano.
Burocracia
Es un
modelo operativo de gestión articulado a partir de las normas administrativas,
la estructura de dirección, la teoría de la división del trabajo, la jerarquía, los recursos humanos y las relaciones interpersonales.
La
organización y la burocracia son ejes transversales del sistema de
encuadramiento jerárquico del Poder.
Jerarquía
Es el sistema de mando superior y de subordinación, o modelo de puesto, que
organiza y ordena tareas y a los recursos humanos, o al conjunto de
instituciones, en un sistema administrativo cerrado.
El Estado
ciudadano
Es una organización de derecho, social, y de carácter político, soberana,
creada por el constituyente, y con el Poder, para regular la vida de una
comunidad nacional asentada en un territorio determinado.
Conviene precisar que el Estado es
la institución que menos ha evolucionado en el tiempo.
En todo el devenir histórico resulta
notorio la ausencia del ciudadano en la estructura poderes del Estado, en las
funciones, en los órganos, en las atribuciones, en la finalidad y sobre todo en
el entramado que lo crea y lo erige, Estado.
Hoy más que ayer se hace necesario
repensar el modelo, la teoría, el entramado organizacional, toda la estructura
y los presupuestos teóricos del estadio del desarrollo territorial con el
deliberado propósito, único, de hacer
del ciudadano el centro cotidiano del Estado, y hacer del Estado un sujeto
subordinado al ciudadano.
El Estado metahistórico, armamentista, fiscalista, consumidor, soberano se ha
erigido en una carga, y un obstáculo, para el ciudadano, para la familia, para
la empresa y sobre todo para el anhelado estadio del desarrollo territorial
ciudadano.
La estructura funciones poderes (ejecutivo,
legislativo y judicial) del Estado se mantiene intacta y sin experimentar
cambios orientados a centrar el estadio del proceso de generación de riqueza,
divisas, ingresos y empleos productivos en el ciudadano.
El modelo de Estado, nación,
gobierno, responde a un presupuesto teórico, entramado institucional, que ha
descuido a la ciudadanía, a la postura cívica, al civismo y sobre todo al
ciudadano Poder soberano en todo caso. Sobre todo que la ciudadanía y el
ciudadano carecen de políticas de tipo instrumental y sistémica que garanticen
el ejercicio de un Estado y del gobierno sujeto y subordinado al ciudadano
desde una perspectiva gerencial, y operativa por igual garante a la vez que
cauce del estadio del bienestar, el desarrollo y el progreso ciudadano.
El modelo de gestión pública del
Estado está centrado en la funcionalidad, asimétrica, de los sistemas de
finanzas (tributario, y presupuestario), el mercado (producción, industria,
comercio, servicio y consumo), monetario (financiero, crediticio). Estos a su
vez modelan el sistema de planificación e inversión pública y la municipalidad.
Se suman a la problemática burocrática
del Estado el sistema legislativo, y el presupuestario, respectivamente.
Veamos.
El modelo presupuestario excluye la
territorialidad, municipalidad, en todo el ciclo presupuestario, lo que hace a
la gestión pública, del Estado, un sistema desconectado de la realidad y la
propia problemática que afecta a las entidades entramadas a las cadenas de
valor del territorio. Cada vez más problemas quedan fuera del sistema
presupuestario y del sistema nacional de planificación e inversión pública en
virtud de que el ciclo presupuestario se inicia en tanto queda entrampado en los
sectoriales, en la Oficina Nacional de Presupuesto y en el Ministerio de Planificación
dejando fuera, del presupuesto público, el régimen regional, provincial y
municipal respectivamente.
La deuda social, acumulada, del
Estado respecto al ciudadano es inestimable, en tanto crece, crece, crece,
sueltecita..
Por otro lado el sistema legislativo
no contempla el ámbito regional, ni provincial ni municipal. En un modelo
legislativo nacional el congreso sesiona sin contemplar la agenda y la
estrategia del desarrollo territorial.
Para corregir ambas distorsiones
hemos creados las figuras del Senado Territorial y la Alcaldía Territorial.
Ahora bien estas dos propuestas no
agotan, por si solas, la ineficacia del Estado moderno. Hace necesario pasar al
siguiente estadio, estructura y tareas del Estado ciudadano.
En síntesis el Estado ciudadano es una organización de carácter político, subordinada
al ciudadano con el Poder para regular la vida de una comunidad nacional
asentada en un territorio dado.
De la estructura y tareas del Estado
ciudadano vamos hablar en nuestra próxima entrega.
Miguel Angel Severino Rodríguez
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