Hoy
más que ayer se hace necesario que los hechos y las palabras tengan un feliz
encuentro y sobre todo para aquellos que ayer fueron funcionarios, servidores
públicos, y para quienes, hoy, son por igual parte del legado burocrático del
Estado.
No
es previsible, en la sociedad del siglo xxi, dar caza al concierto de postura
de los profesionales, académicos e intelectuales y más cuando medran las
estercoleras praderas del Estado y la hacienda pública y las entidades
entramadas a la burocracia del gobierno y sus instituciones.
Los
políticos, los legisladores y funcionarios del Estado juegan, a conveniencia,
al olvido, a la carencia de memoria, a la falta de identidad y a la ausencia de
moral y toda ética en franco perjuicio del pobre que de manos de su desdicha
cruza el umbral del estadio de la pobreza individual hacia la miseria colectiva
y estercolera.
Los
jóvenes, la juventud, los estudiantes y los profesionales que ayer abrazaron o
vestidos fueron de la conciencia moral, social y revolucionaria hoy, en la
madurez, los han vencido la corrupción ajena y el descuido moral partidario de un
sector, minoritario, que ha renegado del legado moral, histórico, de los
forjadores de la Patria, nación, y de la patria moral de la conducta ciudadana
del bienestar social como identidad colectiva del estadio del desarrollo y del
progreso patrimonial.
Hoy
a mas de cinco décadas de la ida, a destiempo, del Jefe, el Estado, en manos de
las peores manos partidarias, no ha
sabido dar cuenta, histórica, de las mas de cincuentas empresas que le
sobrevivieron a las tres décadas de dictaduras.
Aquellos
hijos de la revolución de abril, de la trinchera del honor y sobre todo a
aquellos que admiraron tanto valor en abril hoy cuando han estado en el Poder o
en las escalinatas del erario han actuado como soldados en un oasis del
desierto. El agua del erario ha sido poca para saciar tanta vergüenza ajena y
falta de decoro y moral prestada!
Hoy
aquella generación ahijada de nuestros prohombres de los siglos xviii, xix y xx
no ha podido resistir la llovizna del Poder. Una vez pasado por un simple cargo
público han dejado todo el hedor de diez siglos de hambruna colectiva.
Y
lo peor del caso se da en aquellos que ayer fueron gobernadores, alcaldes,
diputados, senadores y funcionarios de triste recuerdo por el paso por la
hacienda pública son los primeros en robar moral y tomada prestada la palabra
ajena han pretendido vestir sus hechos, vergonzantes, de pureza y pudor.
Las
lecciones de Duarte, Hostos, Bosch, Peña Gómez, Fidel, Manolo, Martí, Máximo Gómez, Mujica, Allende, entre otros
grandes dominicanos y latinos si bien es cierto que nos han inspirado, en una
primera etapa, no es menos cierto que una vez en la madurez ciudadana, en vida burocrática
del Estado, y sobre todo en la vida política partidaria hemos pasado por alto
tan noble, ético y moral aprendizaje.
Horroriza
saber y más bien conocer el fenómeno creciente de la corrupción pública en la
sociedad política partidaria y en el sector privado.
La
izquierda de ayer fue vestida del rojo color partidario y cuando no devino a
desandar, divorciada de toda moral, en
la vida partidaria de la nación.
Hoy
el derecho carece de moral, pudor, y justicia.
Hoy
la Justicia viste desnuda en todo el entramado burocrático de la sociedad y,
sobre todo, del Estado.
El
empresario, de hoy, deja en manos del subsidio y la erosión fiscal la ‘’rentabilidad’’
de sus negocios y sus ‘’empresas’’.
Lo
peor del presente, con muy raras excepciones, impone la agenda, de lo mío, en y
de la nación. El divorcio entre el lenguaje de los hechos y la acción de la
palabra es la norma de entramado institucional del Estado, el gobierno, el sector privado y el sector político partidario.
Hoy
más que ayer la sociedad reclama la conjunción del lenguaje de los hechos y la acción
de la palabra. Gana terreno y presente aquel aforismo de que refiere a que ‘’tus
hechos hablan tan fuerte que no me dejan oír tus palabras.
Habrá
que decirle al liderazgo político, académico
e intelectual, de hoy, como dijera el Rey de España, cállate. La sociedad va
por mal camino y peor presente.
Cuales
han sido las obras, a favor del desarrollo territorial, de los gobernadores, de
los Alcaldes, de los diputados y de los senadores? Se puede afirmar, sin llegar
a exagerar, que los partidos constituyen, hoy por hoy, en las más eficientes
fabricas de esperanza, pobres y miseria.
No
hay referente moral y ético en la selva partidaria.
Es
tiempo de trabajar por una ciudadanía y el Poder ciudadano.
Miguel
Angel Severino Rodríguez.
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