La
Universidad, en el devenir histórico, ha sido vista como una relación Estado,
sociedad, hoy, envejecida respecto a los cambios experimentados por la
sociedad, la ciencia, el mercado, el sector público, el sector privado, y sobre
todo respecto al deterioro progresivo moral, ciudadano, dado a lo interior de
la familia rural urbana.
La
Universidad ha sido modelada como una entidad, estructura pedagógica, técnica, científica,
y docente que tiene por objeto de
estudio al estudiante, universitario. Su objetivo estratégico ha sido la investigación,
el desarrollo y la transferencia tecnológica, olvidados, por demás, teniendo al
alumno, al maestro y al aula como unidad docente, triangula.
Este
modelo, urbano, universitario ha sido cómplice, histórico, con la separación, y
hasta la desintegración de la familia, el descuido de los valores, y despojo de
los hijos, alumnos, de su entorno territorial
y su cultura, y vínculos antropólogos que lo convierten presa, fácil, de
una relación de vida urbana que entra en conflicto con su legado familiar,
emocional, y hasta místico..
La
Universidad del siglo xxi, vieja, y sobre todo la Universidad del Estado, la
Uasd, ha contribuido con la migración rural urbana, el abandono del campo, y el
deterioro progresivo del modelo productivo primario y el obscurantismo que ha vestido,
por décadas, a la familia rural y suburbana.
Por
otro lado se suma a esta visión del atraso y el subdesarrollo cognitivo el
hecho de la inversión que hay que hacer en un ciudadano, desde la primer grado
de la escuela básica, hasta llevarlo el estadio de la educación superior,
graduado de una profesión, que una vez recibido su grado, titulo,
universitario, luego de más de 15 años y haber invertido más de tres millones
de pesos en su formación aun no está hábil para el mercado productivo, pues en más
del 90% de los casos apenas bien puede lograr un empleo de cinco o diez mil
pesos.
Los
Centros Regionales, iniciados por al Uasd, a finales de la década de los
sesenta no pudo superar esta problemática contada.
Pero
esto no es todo. Lo peor es que el modelo universitario urbano ha dejado atrás y
excluido a la familia, per se. Los padres y los hijos, en la ruralidad, y las
labores agropecuarias, de subsistencia, no son parte de la agenda y la carga académica
superior ni vocacional desde la relación Estado / Uasd.
Este
vacío ha dejado en el atraso y rezagado a los agentes y al propio mercado
productivo primario. La actividad agropecuaria no ha podido superar el estadio
conuquero por la falta de presencia de la Universidad y sobre todo de un plan,
programa, de capacitación rural para la familia agraria entramada a las cadenas
de valor del territorio.
Esta
ausencia, de la relación Estado / Uasd, ha sido mortal para el despegue, y la superación
del estadio de atraso y del subdesarrollo. El abandono del campo de parte de la
familia, el abandono y fracaso de la reforma agraria y la agropecuaria, de los pequeños
y medianos predios agrícolas constituyen resultados, consecuencias, de la falta
de un modelo de fincas, aulas, agropecuarias donde a Uasd sea actor institucional
y protagonista de excepción.
La
Universidad y sobre todo la relación Estado / Uasd ha de ser entramada a la
vida rural desde un modelo formativo, Diplomado en Gestión Agropecuaria (mención
pesca, ganadería, arroz, cacao, café, coco, cítrico, vegetales, invernaderos, frutales,
chinola, cereza, limón persa, porcicultura, apicultura, ganadería, canícula,
agroindustria, entre otros). Para ello hemos diseñado el modelo de fincas,
aulas, agropecuarias.
El
modelo de fincas, aulas, agropecuarias eco turísticas ha de permitir a la Uasd diseñar
programas formativos a partir de la propia actividad productiva, rural, y sobre
todo cada finca ha de ser convertida en aula tanto para la Universidad como
para la familia y los demás alumnos familia del entorno.
El
modelo de fincas, aulas, agropecuarias parte de la incorporación al proceso
formativo superior de los padres, e hijos dejados en el abandono por el sistema
educativo tradicional.
Hoy,
el modelo de fincas, aulas, agropecuarias sirve de eje transversal de un Convenio
entre la Uasd y el Consejo Regional de Desarrollo Territorial a firmar en los próximos
días. El referido convenio procura iniciar con un Diplomado en Gestión Agropecuaria
para la Familia Rural, los estudiantes universitarios y las Familias Urbanas
que se dedican a una que otra actividad comercial.
Desde
esta perspectiva docente rural urbana la relación Estado / Uasd hace del campo
y de la Familia Rural el centro y el Aula agropecuaria para ir tras el estadio
superior de desarrollo territorial.
El
Modelo de Fincas, Aulas, Agropecuarias, ya es presente y ha venido para impulsar
y modelar el desarrollo territorial desde una perspectiva académica, agroindustrial
y comercial moderna.
Miguel Angel
Severino
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