domingo, 30 de noviembre de 2014

La Aldea Rural Urbana, el desafío a superar..




Se impone regresar  al campo, a producir ..

Los tapones en la ciudad, el déficit de viviendas de más de 2,1 millones, y el crecimiento asimétrico del espacio urbano tienen, algo, que ver con la migración rural, y sobre todo con el abandono y la falta de políticas públicas de parte del Estado.. en los llanos y en las escarpadas montañas de Quisqueya.

Más del 90% de las tierras, y de los proyectos, asentamientos, de la reforma agraria han sido abandonados o están en manos de terceros, ajenos e imparciales oportunistas.

Un caso que nos obliga a una reflexión estercolera lo es del municipio de Sabana de la Mar, provincia de Hato Mayor, en el cual más del 90% de la población vive en el casco urbano quedando tan solo el 8% de la población viviendo en el peor de los abandonos en rural campo desolado y triste.

La alta migración, presente, del campo a la ciudad es consecuencia de algún modelo productivo y/o  proceso de crecimiento de características urbanas?

Pero, un país con 48,442 kilómetros cuadrados de tierras y 112 mil kilómetros cuadrados de tierras en títulos, y con escasas carreteras de interconexión municipal, provincial y regional no puede ser garante ni atractivo de y para la vida y el desarrollo sostenible de la vida rural agrícola, ganadera, pesquera, comercial, turística, y agroindustrial desde una perspectiva rural urbana.

No es casual entonces que más del 84% de las tierras con vocación agrícola no posean títulos de propiedad y si los tienen son falsos.

Qué hacer?

Primero, conviene saber que somos un mercado primario (agricultura, ganadería y la pesca).

La tierra, y el clima constituyen dos de los grandes recursos productivos (abundantes, y baratos, y disponibles todo el año), por lo que se hace necesario diseñar un modelo productivo rural urbano con mercado seguro, y que haga, por supuesto, rentable la vida rural con miras detener la migración, y hacer posible el retorno del hombre rural al territorio desde una perspectiva empresarial, y social dignificante.

Para ello hemos ideado la propuesta del modelo productivo aldea rural urbana agro eco turístico.

Pero, que es el modelo productivo  o la propuesta de la aldea rural urbana agro eco turístico?

Pues, bien, es un espacio rural urbano donde el Estado se compromete a titular, vender o arrendar las tierras pertenecientes a la reforma agraria, al Consejo Estatal del Azúcar, y Bienes Nacionales o Comuneras.

La Aldea Rural Urbana estará constituida por fincas (no menor de 200 tareas y no mayor de 500 tareas) dedicadas al desarrollo de proyectos agrícolas, y ganaderos bajo cielo abierto o en ambiente controlado y referidos a mercado seguro.

Cada Aldea Rural Urbana contara de una vivienda, confortable, por finca, y modestos complejos, de habitaciones, turísticos para ampliar la oferta turística y entramar al turismo de sol y playa.

Proyectos a desarrollar

Conforme a las características y a la cultura agropecuaria del territorio las Aldeas pueden ser en tanto desarrollar proyectos de altos niveles de rentabilidad, bajos costos, a partir de fincas desde doscientas (200) a quinientas (500) tareas cada una.

Desde esta perspectiva las Aldeas Rurales Urbanas han de orientarse al cultivo de hojas aromáticas, especias, vegetales, frutales, proyectos apícolas, y sobre todo a la crianza de ganado caprino, ovino, y conejos, cerdos, y aves.

En una segunda etapa las Aldeas Rurales Urbanas han de estar diseñadas para dar el salto hacia la agroindustria, la artesanía, y sobre todo el desarrollo de la cultura (danza, pintura, poesía, música) para el mercado rural eco turístico.

En calidad de plan piloto el Consejo Regional de Desarrollo Territorial plantea erigir la Aldeas Rurales Urbanas integradas por no menos de treinta (30) fincas y no mayor de cincuenta (50) fincas en una primera etapa,  y con sesenta (60) a cien (100) habitaciones ecos turísticas respectivamente.

La Oficina Técnica Territorial del Consejo Regional de Desarrollo Territorial da los toques finales al proyecto modelo productivo de  la Aldea Rural Urbana Agro Eco Turística, el cual incluye, entre otras ideas no menos importantes, la titulación de las tierras del Estado, mercado seguro, la creación del Instituto de Desarrollo Rural, el diseño de las casas y los complejos agro eco turístico, el modelo de invernaderos, la escuela rural artesanal y agropecuaria, el modelo agroindustrial, y el centro agro eco turístico de convenciones, entre otros valores agregados.

La Aldea Rural Urbana está llamada a reubicar en la zona rural del país unas cien mil (100) familias en la próxima década. Unas diez familias por año.

Este modelo ha sido concebido como la respuesta del Estado a la problemática de las comunidades de la frontera con Haití, de las zonas costeras (Aldea Rural Pesquera), de las zonas turísticas del Norte, Sur y Este, las zonas abandonadas de los Bateyes, y sobre todo para las provincias más pobres entre otras aéreas de alto interés social, y político, territorial.

Las tierras del Estado a integrar a esta propuesta, de la Aldea Rural Urbana Agro Eco Turística, serán vendidas a los beneficiarios con un inicial de un cinco (5%) para los usuarios de la reforma agraria, los ingenieros agrónomos y veterinarios, y un diez (10%) para terceros.  Un plazo de no menor de  veinte años, para el pago restante, y  un período de gracias de tres (3) anos respectivamente completan la propuesta de compra de las tierras.

Por otro el proyecto promueve de parte del Estado la creación de un Fondo Nacional Agropecuario para financiar el modelo productivo en lo que concierne a la preparación de las tierras, infraestructuras, maquinarias agrícola y semillas.

El referido Fondo Nacional Agropecuario se ha de nutrir de un 50% de los subsidios que otorga el Estado al sector privado. En una primera etapa el Estado, vía el Banco de Reservas, quien ha de administrar dicho fondo, ha de otorgar  préstamos a una tasa de interés anual del 5%. El monto de cada préstamo, por beneficiario, no podrá ser mayor de tres (3) millones de pesos.

La propuesta de la Aldea Rural Urbana ha de beneficiar, al término de diez años,  a una población de más de 2,5 millones de dominicanos que deambulan en las zonas periféricas y sub urbana de las ciudades.  Los empleos directos a crear han sido proyectados en más de un millón. La inversión total requerida por  el proyecto se estima en unos 50 mil millones de pesos al cabo de los primeros diez (10) años.

En el Consejo Regional de Desarrollo Territorial creemos de manera firme y sincera en el país, su potencial productivo, adjunto de nuestra gente, nuestro pueblo, y sobre de la reciedumbre del hombre rural. A él nos debemos y por el hemos decidido la suerte primera echar.

Si impone ir tras el estadio del desarrollo. Pasar de la palabra a la acción comprometida, desnudar la promesa y vestir de riqueza la tierra.

La Aldea Rural Urbana es el desafío, estadio, a superar por un presente envejecido.


Miguel Angel Severino Rodríguez




sábado, 29 de noviembre de 2014

Hacia la cohesión y el estadio del desarrollo, territorial, en la región.



Saber dónde estamos nos permite lidiar con el destino.

Pues, si bien es cierto  y básico saber que nos encontramos en la Región Sureste del país, integrada por las provincias de Santo Domingo, Monte Plata, Hato Mayor, San Pedro de Macorís, El Seybo, La Romana y La Altagracia, no es menos cierto que saberlo carece de valor agregado en términos de entender y colocar en perspectiva nuestra realidad mas allá de un punto en la geografía nacional.

Y el hecho de situarnos en el contexto de celebrar el primer Congreso Regional de Desarrollo no deja de ser un reto, un desafío, que nos convida en tanto nos coloca en un punto de mira que nos obliga a ser, a saber y a poseer una cultura histórica y social de nuestra condición, y diversidad ajena y de espalda a nuestra propia realidad que rueda por los cauces de una cotidianidad que nos es mas ajena que propia y que nos reduce a la indiferencia manifiesta que se erige cual frontera, y que nos separa entre sí en una distancia que a veces cabe en una palabra o en una misma mirada, de atraso rural urbano…

Que (¿) somos, que sabemos, ser, y que poseemos en tanto nos posee la realidad que somos..

Pues, somos un territorio atípico, una región por definir, por estructurar, por articular y encadenar a y nuestra suerte, presente, alrededor del quehacer productivo: la vida empresarial, cultural, académica, deportiva y espiritual, intemporal por demás..

Somos una parte de la nación marcada por la carencia de un régimen territorial interconectado a nivel vial, social, cultural, comercial, turístico, industrial, agrícola, pecuario, académico, municipal, e institucional entre otros rasgos característicos de un territorio no articulado y peor cohesionado tras el desarrollo, y toda una vida organizada alrededor del atraso, y ciegos tras de las cadenas y el potencial de nuestras comunidades.

Veamos cuales son los principales hallazgos que obstruyen el desarrollo en la región.
En pleno siglo xxi el Estado carece o tiene mal desdibujado:

a)    Un sistema holístico de  ordenamiento del territorio
b)    Un enfoque o modelo territorial centrado en la creación de unidades administrativas, principalmente municipios, de poca población y territorio,
c)    Un mecanismo que identifique los usos actuales del suelo,
d)    Un marco regulatorio sobre los suelos y sus respectivos usos,
e)    Racionalidad en los procesos de asentamientos humanos, consolidados, en zonas acuíferas, de alto riesgo y vulnerabilidad ante fenómenos naturales,
f)       Un sistema de explotación de recursos naturales agotables a expensa del crecimiento experimentado por el sector turístico nacional a partir de los años 70,
g)    Políticas y movimientos migratorios y/o asentamientos humanos en torno a los polos turísticos de manera no articulada,
h)    Una política de crecimiento de las aéreas protegidas de un 3.23% del territorio nacional en 1974, pues las áreas protegidas pasaron a 23.76% en el 2006,
i)        Una política de flujos migratorios de la población rural y urbana (la migración campo-ciudad en el periodo 1993-2002 contribuye significativamente al crecimiento de la población urbana en un 62.7%5 en detrimento de la población rural, que disminuye un 0.3%),
j)        De empleo, limitado acceso a la tierra, insuficiencia alimentaria y fragmentación de la economía agropecuaria,
k)     Crecimiento desordenado, sin la efectiva planificación. de los servicios e infraestructuras,
l)        concentración del gasto público de la inversión en la provincia de Santo Domingo (28,82%) y los grandes centros urbanos,
m)  Una definición de urbanidad y ruralidad que no se ajusta a una realidad cambiante, donde existen zonas definidas como urbanas que tienen condiciones completamente rurales (los barrios informales, por ejemplo),
n)     Un  proceso de fragmentación a nivel político administrativo del territorio,
o)    Un conjunto de políticas administrativas de ordenamiento del territorio, fractalario, con una configuración de  Regiones de Desarrollo,
p)    De un marco legal moderno para la planificación territorial.
q)     De un plan para abordar la problemática del territorial, y sobre todo la visión de desarrollo del territorio, y desde una perspectiva de integralidad.

De manera muy particular la Región Sureste está muy marcada por la problemática del territorio desde la perspectiva de la titulación y gestión de la propiedad privada y de la propia municipalidad.

En la Región Sureste más del 50% de la tierra dedicadas a la agricultura carecen de titulo o en el peor de los casos son falsos conforme a lo manifiesta el informe Attali de noviembre 2010.

En la provincia de Monte Plata, para situar la problemática, hay toda una realidad que espanta, pues el 98% de las tierras están sin titular.

El caso de la reforma agraria constituye uno de los principales obstáculos y desafíos a superar, pues en adición a que las parcelas otorgadas, por el Estado, a los campesinos de la región, a través del Instituto Agrario Dominicano, las mismas carecen de títulos definitivos. Solo un 10% de esas tierras está siendo cultivada conforme lo estable el propio IAD en su Proyecto de Desarrollo Territorial Rural para las provincias de El Seybo y Hato Mayor de junio del 2009.

Fruto del descuido y de la no articulación de una reforma integral, alrededor de crear empresas agrícolas,  en un alto %  de las tierras que ha dado el Estado a parceleros hoy día este en manos de terratenientes, y ganaderos, entre otros empresarios agrícolas. Se estima que el Estado ha dado cerca de dos (2) millones de tareas de tierra en la Región, sin titular a la altura del siglo xxi.


La reforma ha sido uno de los grandes elefantes blancos de nuestra realidad agrícola del Estado Dominicano, y lo ha posibilitado mantener en las celdas de la pobreza, solo en Hato Mayor y el Seybo a más de 12 mil familias arrastrando y dejando en la pobreza a más de 90 mil personas conforme. Ver Proyecto de Desarrollo Territorial Rural, antes citado, pagina No. 18 cuadro No. 3)

Esta situación d atraso y de pobreza se extiende por igual a las provincias de Monte Plata, la periférica de Santo Domingo, San Pedro de Macorís, La Romana y La Altagracia.

Pero si bien es cierto que el problema de la titulación, desde la realidad odiosa de nuestra reforma agraria es un mal a superar y que el Estado ha tomado el problema en su agenda nacional como una propiedad al crear un Comisión Penamente de la Titulación de la Propiedad, no es menos cierto que el Consejo Estatal del Azúcar es la otra cara fatal de la problemática respecto de la titulación de la tierra en nuestras provincias.

El Consejo Estatal del Azúcar es dueño de toda la tierra con vocación agrícola y ganadera que hay disponible en la región y de igual manera es dueño de la tierra que el Estado ha traspasado al IAD para la reforma agraria.

Situación esta que sugiere trabajar una salida negociada, desde el Poder Ejecutivo, con miras a dar respuesta a una problemática que dificulta el desarrollo integral en la región y que de manera particular afecta a las cadenas de valor de la caña, del turismo, láctea, cítrica, arrocera, urbanística, a la municipalidad y al plan de ordenamiento territorial en sentido general.

La creación, mediante Decreto No. 624 -12, de la una Comisión Permanente de Titulación de los Terrenos del Estado, por parte del Poder Ejecutivo, abre una ventana de esperanza a la vez que constituye una respuesta puntual del Presidente Lic. Danilo Medina en la dirección correcta en tanto deseada por y en la Región Sureste..

Esta medida del Ejecutivo de la Nación, sin lugar a dudas, ha de garantiza, en lo sucesivo, que los beneficiarios puedan formalizar la propiedad de sus bienes.
  
Compete a la Región, al primer Congreso Regional de Desarrollo y cada una de las organizaciones vinculadas a las cadenas de valor  jugar un rol destacado de cara a solicitar al Ejecutivo quedar integrada en las subcomisiones para abordar la temática de la titulación de la tierra del Estado en cuanto nos concierne como territorio.

En otro orden, un problema que nos distancia del estadio del desarrollo es la situación de deterioro de la infraestructura de los mataderos y los mercados municipales, de los  hallazgos de insalubridad, e higiene, de la problemática y del manejo de los desechos sólidos y aguas residuales, y del fractalismo urbanístico de nuestras ciudades, y del caos del transporte urbano entre otros.

El abandono de los puertos, y muelles, y por igual el deterioro progresivo de los edificios públicos, el sistema sanitario, la salud pública y privada, la escuela, y la inseguridad ciudadana, patrimonial, de mercado y jurídica son partes del entramado de problemas colectivos que padecemos en la región.  A estos  que hay que buscar, de manera conjunta, y a partir de este congreso, el conjunto de soluciones para negociarlas con las autoridades respectivas a partir de concluir el primer Congreso Regional de Desarrollo.

La carencia de sinergias interprovincial, regional y de todo un conjunto de organizaciones, corporativas, son de las prioridades a crear: la Asociación Regional de Desarrollo, el Consejo Regional de Desarrollo, una Cooperativa Regional, un Foro Regional, un Consejo Técnico Regional, un Centro Regional de Desarrollo en procura de  abordar en el marco de la agenda regional que nos convoca.

Nos faltaría pensar en la creación y coordinación de una Comisión de Inversión de alto nivel de cara a perfilar un plan regional de captación de inversión nacional e internacional, así como de incoar un proceso de búsqueda y articulación de contratación de mercados en calidad de ejes transversales de la dinámica que nos espera y que requiere y exige el desarrollo territorial de la región.

No menos importante será darle al país y a la propia Región Sureste sendos modelos productivos, de mercado y de finanzas públicas para transitar hacia y por la ruta estratégica hacia el estadio del desarrollo.

Producir, que producir, como producir, con que producir, a que costo producir y para quien producir (¿) han de ser el conjunto de matriz, objeto, para articular un modelo integral productivo y de finanzas que nos garantice mercado, consumo, y  bajo costos de y en los factores que intervienen en los bienes y servicios a generar y facturar por y en la región.

En ese contexto, y una vez dado por agotado y envejecido el modelo social, productivo, de la reforma agraria se hace más que evidente trasladarnos a la propuesta de la empresa agrícola, bajo la propuesta técnica de fincas, aulas, agropecuarias, con contratación de mercado e interconectada a la industria en calidad de alternativa para insertar a la familia rural a la vida productiva y sobre todo a la creación de riquezas, divisas, ingresos y empleos productivos erigiendo y entramando un mercado de consumo sostenible, a la vez que creando un  creciente, e inclusivo, ciclo social propositivo.

El Gobierno Dominicano ha anunciado la pretensión  crear las condiciones favorables para la llegada al país de diez (10) millones de turistas durante los próximos cuatro (4) anos. Manos a la obra!

Es importante saber y destacar que a la luz de esa pretensión la Región Sureste es el principal polo de desarrollo turístico del país, y en toda América Latina es la región donde es más fluida la inversión extranjera.

La Región Sureste cuenta con los recursos humanos y la tecnología y la vocación de trabajo de su gente para hacer frente al desafío de alimentar al 50% o 60% de los diez (10) millones de turistas a recibir y podemos producir para ese potencial mercado entre otros.

Ahora bien,  hay un problema a salvar y es que las tierras disponibles con vocación agrícola y ganadera están en manos del Consejo Estatal del Azúcar por lo que es necesario e indispensable retomar la propuesta de que el Estado, durante el presenta gestión de gobierno, venda, ceda y transfiera unas 300 mil tareas a la Región Sureste para ejecutar  proyecto, entre otros, tipo empresa agrícola, bajo el modelo de fincas, aulas, agropecuarias, con el aval,  previo del Ministerio de Agricultura.
El desarrollo, es un proceso por el que una entidad, un territorio, experimenta, desde su origen, su ciclo de vital de vida a partir de la concepción, nacimiento, crecimiento, mejora, fortalecimiento, madurez y evolución hasta alcanzar la plenitud, la condición de adulto, y adultez en calidad de estadio superior desde una perspectiva dialéctica, dinámica y holística por demás intemporal.
Lo anterior se logra en la medida en que el Estado y el conjunto de organizaciones vinculadas a las cadenas de valor territorial bien puedan conjuntar esfuerzos y sinergias con miras a fortalecer las capacidades técnicas, gerenciales y financieras en el contexto de la agenda y la estrategia regional de desarrollo articulada con la estrategia nacional de desarrollo y el sistema nacional de inversión pública.
Pero esto no es suficiente, aunque si un primer peldaño hacia el estadio del desarrollo.
Se hace necesario trabajar de cara a articular:
a)    Un sistema, modelo, de contratación de mercado, seguro,
b)    Modelar un sistema productivo, empresa agrícola, entramado con la industria
c)    Negociar con el Estado un sistema de gestión, deflación, del costo de los factores productivos
d)    Promover alianza estratégica con la banca para organizar feria, y articular acuerdos de negocios de cara a pactar niveles de tasas de interés bancario para grupo
e)    Modelar políticas de contratación de servicios de manera colectiva, sombrilla, para reducir costos, seguros,
f)       Discutir las ventajas del modelo de mercado de aglomeración de empresas (de localización y de urbanización)
g)    Mejorar, articular y/o entramar los servicios públicos (mataderos, mercados, desechos sólidos, etc.) desde una perspectiva de higiene y confort urbano y de modernidad citatina
Desarrollar un sistema de ordenamiento territorial que integre  la dimensión  de la cohesión territorial en la gestión de las políticas públicas, es un imperativo de la época y ha de ser un reclamo urbanístico con aire y sentido de urbanidad moderna.

En tal sentido la región tiene que procurar ser parte en la definición y articulación  de una propuesta modelo de división político-administrativa que facilite la provisión de servicios públicos a la población y la participación ciudadana, al tiempo que propicie economías de escala.

La Región Sureste tiene que procurar participar, a través del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, en la discusión respecto a la definición e integración de los territorios actores del plan de ordenamiento territorial en cuanto respecta a configurar nuestra Región.

El Congreso Regional de Desarrollo asume desde hoy promover un desarrollo urbano ordenado, sostenible e inclusivo que elimine la disparidad urbano-rural en el acceso a servicios y eleve la calidad de vida de la población rural. 

Desde esa visión conviene considerar que el desarrollo territorial constituye la capacidad,  existente  en una sociedad, para gestionar, de manera efectiva, las estrategias concertadas para modelar un real proceso de generación de riquezas, divisas, ingresos y empleos productivos amigable con el medio ambiente.

El desarrollo, visto así,  se sustenta, entre otros componentes, tanto en el  ordenamiento territorial, como en la articulación y acondicionamiento del mismo. En tales casos un factor clave, a considerar,  para posibilitar el desarrollo territorial, se centra en la articulación entre el Estado y la Sociedad Civil, en torno a propósitos comunes de bienestar sostenibles. 

Conviene considerar e identificar los criterios estratégicos del desarrollo territorial ente los cuales deben estar los siguientes:

a)    Compleja arquitectura

b)    Institucional, privado y publico

c)    Visión de mediano y largo plazo

d)    Construcción de puentes, vínculos, entre personas y pueblos a partir de una conectividad sistémico, e integral

e)    Construcción social

f)       Concertado y con Identidad

g)    Heterogeneidad y diferenciación de territorio

h)    Lo urbano y rural como unidad de transformación productiva y desarrollo institucional
                                               
Para la concreción del estadio del desarrollo territorial integral desde la ruralidad urbana hasta el moderno confort citadino se requiere de articular todo un entramado organizacional que le de cohesión gerencial a partir de la formulación de toda una filosofía de carácter institucional.

El desarrollo es un grieta de la organización, por decirlo de una manera atípica.
La organización un sistema creado para un objeto y toda la concreción de dicho objeto interiorizado en el logro de las metas que lo definen.

En toda organización lo básico y fundamental lo constituye y ha de ser el grupo humano que la entrelazan en contexto de un conjunto de sinergias alrededor de roles que interactúan con el medio que lo modela.

Visto de esta manera el Congreso Regional de Desarrollo y el conjunto de entidades que lo erigen comprenden la importancia estratégica de la organización como herramienta para articular y/o lograr las metas y propósitos en el contexto de un plan general y un conjunto de acciones a realizar.

Toda organización, como ente autónomo e independiente, se erige  sobre la base de pilares definidos en calidad de principios corporativos y que la identifican entre los cuales enunciamos:
Deber ser
Lo que  nos responde al interrogante, ¿porque existe la organización?
Deber hacer
Misión, que nos dice para qué  existe la organización.
Deber estar
Visión, que  nos orientar para saber hacia dónde vamos, con qué  y cómo llegamos? 
Finalmente, me toca agradecer la invitación que nos hace el desafío de juntarnos para abordar el presente a través de la ruta del y hacia el estadio del desarrollo de nuestro territorio, la Región Sureste y cada una de las provincias.
A cada uno de los presentes y en especial a los creadores de este espacio rural urbano del talento regional, mis felicitaciones y gratitud por hacerme parte de un presente cómplice y que nos abriga en la esperanza de un mejor presente, creativo.

Muchas gracias.



Miguel Ángel Severino Rodríguez